JOSÉ MARÍA CRUZ ROMÁN, INSIGNE PERSONA Y PROFESIONAL

Ha sido un placer conocerle muchos años, varias décadas, oírle en conferencias y leer sus escritos, que tras su jubilación preparaba en su casa para, periódicamente, enviarlos al diario Las Provincias y a otras publicaciones.

En mis visitas a su casa, para llevarle algo relacionado con las actividades de AVPYETUR, siempre me señalaba un par de ordenados montoncitos de carpetas en una esquina de la mesa de su despacho, diciéndome que eran temas para los siguientes comentarios, excepto si consideraba alguna urgencia de preparación. Y he leído que hasta hace dos meses.

Visita que tenía el añadido de contemplar la amplia y bella panorámica desde su casa en la avenida Menéndez y Pelayo de Valencia: del mar al interior, con la amplia franja verde del Jardín del Turia y el centro histórico en vanguardia.

Ya nonagenario, me contaba que habitualmente, excepto con mal tiempo, con su esposa Concha salían a pasear por barrios diferentes, viajando hasta ellos con la correspondiente línea de autobús. Concluían con un refresco y a casa. Combinaban ejercicio eliminando monotonía de ruta.

José María ha realizado el largo viaje del que nadie queda exento. Hasta siempre.

Esteban Gonzalo Rogel

JOSÉ MARÍA CRUZ ROMÁN, PERIODISTA EJEMPLAR

JOSÉ MARÍA CRUZ ROMÁN, PERIODISTA EJEMPLAR

El pasado miércoles, 14 de junio, despedimos a José María Cruz Román, maestro de periodistas. Era, desde hace quince años, presidente de honor de la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo. Y, por ello, queremos rendirle un sentido homenaje a una persona entrañable, a la que no dudamos en calificar de periodista ejemplar. Personalmente, tuve la suerte de haber contado con su afecto y con su apoyo profesional desde que, en el año 1973, cuando obtuve el título de periodista, comencé a colaborar en el diario Las Provincias. Él era el secretario de redacción y, desde el primer momento, demostró ser un gran compañero que aportaba consejos y sugerencias con su peculiar elegancia equilibrio y prudencia. Era un hombre solidario, con profundas convicciones. Pocos años después me abrió las puertas de la emisora que había fundado ­­­-Radio Popular- y que se convirtió en la década de los años noventa del pasado siglo en la actual COPE VALENCIA. Tuve, posteriormente, el privilegio de ser considerado amigo personal de este insigne periodista. Conocí a su inseparable esposa Concha, su encantadora compañera de viaje, y a sus cinco hijos. Me considero afortunado por haber tenido la oportunidad de haber conocido, durante cuarenta y cuatro años, a una persona extraordinaria, que ha sido, al mismo tiempo, maestro de periodistas, compañero y amigo. Y estoy convencido de que, en su nueva etapa, seguirá aportándonos su ejemplo e, incluso, escribiendo sus célebres “dos cuartillas para la radio”, una lección de reflexión y critica periodística.

En la misa “corpore insepulto” celebrada en el Tanatorio de Tarongers, me impactó el resumen de la ejemplar vida de José María Cruz Román que leyó uno de sus nietos, Francisco Delgado-Iribarren Cruz, y que no me resisto a reproducir:

Quien honró el nombre de José y María 
honra merece en toda la ciudad,
 
aquella a la que dedicó su edad,
 
Valencia a la que dio su día a día.

Hizo de su palabra poesía. 
Cultivó la bondad y la verdad.
 
No tuvo un solo gesto de impiedad
 
y puso en la tristeza su alegría.

A Dios buscó, halló, honró y sirvió.
Hizo el bien sin llevar cuenta de nada.
Hoy informa sobre la tierra al cielo.

Un legado infinito nos dejó
de una vida por todos admirada.
 
Descansa en paz con Dios, querido abuelo.

Y concluimos con una reflexión clara: quienes tuvimos la oportunidad de conocer con una cierta profundidad a José María Cruz Román, le recordaremos siempre como un insigne caballero del difícil mundo de la información, una figura indiscutible del periodismo valenciano, un ejemplar padre de familia y una persona singular de excepcional valía.

Juan Antonio Calabuig Ferre
Presidente de la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo

JOSE MARIA CRUZ ROMAN, UN HITO EN LA PRENSA VALENCIANA

Acaba de fallecer, con 94 años de edad, el inolvidable José María Cruz Román, un hito en la prensa y la radio valencianas, que a lo largo de una extensa carrera dejó páginas imborrables e inolvidables en los medios informativos locales.

Ya en 1.949, cuando se fundó Radio Nacional de España en Valencia, fue su primer redactor jefe. Seguidamente, fue secretario de redacción de Las Provincias, y dirigió numerosas publicaciones como “Animos”, “Mater Desertorum”, “Viajes Meliá” y la revista del Colegio de Administradores de Fincas.

En 1965, la cadena COPE fundó Radio Popular de Valencia, y encomendó la creación y la dirección de la misma a José María Cruz Román, que allí permaneció hasta su jubilación.

Es de destacar que fue de los primeros socios de la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo, entidad que hace poco más de una década le nombró su Presidente de Honor. Y el Vaticano lo distinguió como Caballero de la Orden de San Gregorio Magno, título que le fue entregado solemnemente por el entonces Arzobispo de Valencia Agustín García-Gasco.

Rafael Brines Lorente ( Decano Periodismo)

Fotos: Toni Sanchis

 

AMPAR CABRERA I SANFÉLIX, GANA EL III CONCURS DE POESÍA SATÍRICA ANFÓS RAMÓN

 

Recientemente el presidente de la Falla Ferroviaria de Valencia, Leopoldo Paton Selles, y la Fallera Mayor Marta Tomás Donderis, entregaron a Ampar Cabrera y Sanfélix el premio del III Concurs Anfós Ramón en el transcurso de un entrañable acto celebrado en su Casal, sito en la calle Pelayo de Valencia, y en el que también estuvieron Álvaro Luque Bargas y Diana Alba Sanz, Presidente y Fallera Infantil, respectivamente.

A José Miguel Sánchez Rodríguez y a Débora Giménez de Gracia, Presidente y Fallera Mayor de la falla mencionada les entregaron el estandarte que les acredita como comisión ganadora de un concurso poético al que presentaron poesías de veintiocho escenas falleras. Les acompañaron Pedro Caballero Pérez y Blanca Casabán Pérez, Presidente y Fallera Infantil de la citada comisión.

Seguidamente Ampar Cabrera leyó la poesía premiada, que correspondía al remate de la falla titulado “De una tacá sis” de la comisión Santiago Rusiñol-Conde Lumiares, cuyo lema general fue “Una i no Més”. Trataba sobre una pareja que tomó con demasiado ímpetu su casamiento tras el total ayuno pasado, de tal manera que tuvieron sixtillizos, chocante en una época donde se publicita la inseminación para tener descendencia.

Regocijo de los numerosos asistentes que tuvo como colofón un vino de honor.

La poetisa Ampar lleva más de diez años “escribiendo en serio” y recientemente aumentó su palmarés de reconocimientos con el primer premio del concurso de Miracles de Sant Vicent con su obra “La última confesió”, donde un San Vicente joven entrevista al Viejo, que se representó en el Altar del Tossal.

El concurso anual de poesía satírica fallera Anfós Ramón fue creado por la comisión Bailén-Xátiva, La Ferroviaria, en recuerdo y homenaje a quien fue su poeta durante cuarenta años (1974-2013) y quiso estar tanto en las épocas económicas buenas como en las malas, en las que la falla tuvo que bajar varios peldaños de sección, aportando siempre elevadas dosis de ironía, sátira y humor.

Esteban Gonzalo Rogel

En el Casal de La Ferroviaria.- Esteban Gonzalo 185038-1premiados

HAN COMENZADO LOS ACTOS DEL CORPUS DE VALENCIA

El Palacio de Colomina, sito en la calle Almudín nº 1 de Valencia, exhibirá hasta el día 26 de este mes la exposición del fotógrafo Pedro Molero Giménez, quien en sesenta y cinco instantáneas, tomadas entre los años 2002 y 2017, explica el discurrir de la Procesión del Corpus por las calles de la Valencia histórica. En fotografías, que al tratarlas con ordenador parecen acuarelas, el autor dice que ha intentado captar el colorido, la grandiosidad, los sentimientos y las emociones de la que durante muchos siglos fue la fiesta principal de la capital valenciana, particularidad que destacó el periodista Baltasar Bueno Tárrega, quien tras la inauguración de la muestra impartió una conferencia sobre la historia del Corpus de Valencia, que considera catequesis bíblica, visual, urbana y actual, con un lenguaje popular y comprensible desde sus inicios en 1355.

Exposición y conferencia promovidas conjuntamente por Amics del Corpus, de la que es Presidente Francisco Esteve March, y Archival, entidad presidida por José Luis Lliso Ruiz.

Pedro Molero es también el autor de la llamativa obra gráfica del calendario que edita anualmente la Associació Amics del Corpus y tiene la peculiaridad de abarcar de junio de un año al mismo mes del siguiente, de Corpus a Corpus. En el Museo de la Ciudad lo presentó el Presidente de la entidad conjuntamente con el cartel realizado por Juanjo Oller y el variado programa de actos de la Festa Grossa, que comenzarán el día 5 del actual con la reapertura del Museo del Corpus en la Casa de les Rocas, tras su mejora expositiva y el añadido de contenidos, y alcanzarán su punto álgido el domingo día 18, cuando se celebrará en Valencia la festividad del Corpus.

Fiesta costeada por el Ayuntamiento de Valencia cuya depauperación desde muchos decenios atrás fue contenida por la Associació Amics del Corpus, que tuvieron como predecesores al Grup de Mecha en 1977, que comenzó la recuperación de numerosos aditamentos hasta lograr el esplendor actual. Lo destacó el Concejal Pere Fuset, quien coincidiendo con el presidente de la entidad manifestó que La Fiesta es merecedora de más potenciación turística por sus singularidades diferenciadoras con otras de España.

Visitable la exposición de lunes a viernes de 9 a 14 y 16 a 20 horas. Los sábados de 9 a 14 horas.

Esteban Gonzalo Rogel

ENCUENTROS EN LA ESTACIÓN VALÈNCIA NORD, UN ESPACIO DE MODERNIDAD (1917-2017)

Es el título de la exposición que hasta el 15 de junio se podrá visitar en el Salón Noble del Ateneo Mercantil de Valencia con motivo del cercano centenario, el 8 de agosto, de la céntrica terminal ferroviaria que proyectó y cuyas obras dirigió el arquitecto valenciano Demetrio Ribes. Estación abierta al servicio público sin inauguración oficial a causa de la huelga ferroviaria
Fotografías históricas y actuales, planos originales de proyectos, restos arquitectónicos guardados del estanco y otros servicios que hubo en el vestíbulo del edificio y una maqueta donde a escala reducida está reproducido el entramado de la gran cubierta metálica de 196 metros de longitud, 45 de luz y 22 de altura libre en la clave, componen una atractiva muestra que está complementada con un audiovisual.
València Nord, uno de los tres iconos del modernismo del siglo veinte en la capital valenciana, es un compendio de la Sezesión vienesa con lo más representativo de la economía regional en el primer cuarto del siglo pasado. Bella es la simétrica fachada como asimismo el vestíbulo, aparentemente sostenido por dos columnas, y resalta la policromía del antiguo bar, la Sala de los Mosaicos. Aúna modernidad y tradición en su diseño, decoración y proporcionalidad, dijo María José Salvador, Consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio.
Fue la obra más importante de Demetrio Ribes Marco, que trabajó para la compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, La Norte, aunque también proyectó edificios para otros servicios públicos y viviendas, algunas en el Ensanche de Valencia.
Para recordar la efeméride la Cátedra Demetrio Ribes ha organizado la muestra con la colaboración del Ateneo Mercantil, del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF)), de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, del CEDEX-CEHOPU del Ministerio de Fomento, del Ayuntamiento de València, y de coleccionistas privados, entre ellos la familia Guillot-Ribes.
Según los organizadores, la exposición es un recorrido por los diversos aspectos relacionados con la estación del Norte, desde el arquitecto que la diseñó en 1906 hasta la vida cotidiana de la terminal ferroviaria, pasando por sus proyectos, su arquitectura y su ornamentación, principalmente cerámica.
Un edificio de gran valía arquitectónica que ha llegado a centenario gracias a la tenacidad de importantes entidades y medios de comunicación que con el apoyo de la opinión pública consiguieron librarlo de su derribo en los años setenta del siglo pasado, en plena época de especulación urbanística que tanto perjudicó al patrimonio de pueblos y ciudades de España.
Valéncia Nord fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1983 y su visita está incluida en los itinerarios turísticos de Valencia. Compagina utilidad pública para muchos miles de viajeros diarios con atractivo monumental para visitantes.

Esteban Gonzalo Rogel

PREMIOS CIUTAT VELLA

La Junta Municipal del distrito Ciutat Vella, que preside Pilar Soriano, entregó el pasado día 25 sus premios anuales para reconocer la labor realizada por personas y entidades en el centro histórico de Valencia.

Un enmarcado socarrat fue el galardón que recibieron: la Asociación para la Recuperación de los Centros Históricos de España (ARCHIVAL), el pintor Vicente Enguídanos, la Sociedad Coral El Micalet, el Centre Cultural Octubre, la Mostra internacional de cinema educatiu (MICE) y a título póstumo el fotógrafo Francesc Jarque, que recogieron sus hijos.

Archival, cuya sede nacional está en Valencia, cumplió el año pasado el vigésimo quinto aniversario de su constitución y desde entonces con José Luis Lliso Ruiz como presidente, se ha distinguido por estar siempre reclamando, colaborando y apoyando, según lo que correspondiera, para la regeneración del centro histórico, especialmente los barrios del Carmen y Velluters que estaban muy degradados en 1990.

Texto: Esteban Gonzalo Rogel      

           Premiados.- Foto Carmen María Lliso 25-05-2017 Foto.- Carmen María Lliso

REQUENA, LA VALENCIA CASTELLANA

Requena, ciudad castellana por su historia, fisonomía, lengua y costumbres, en el año 1851 fue incorporada, junto a Utiel y sus extensos términos, a la provincia de Valencia en la nueva remodelación territorial española. Una adjudicación político administrativa que daba carta de naturaleza territorial a la estrecha vinculación existente desde antiguo entre Requena y Valencia. En el largo periodo bajo el Islam, Requena dependió con frecuencia de los gobiernos de la capital del Turia. Tras la conquista, pasó al Reino de Castilla, cedida por Jaime I a su yerno Alfonso X El Sabio, no obstante, de siempre, su relación comercial y de intercambio fue más fluida con el litoral, más cercano que la distante Cuenca, su capital política, y, también, más provechosa por su mayor riqueza. Así Requena, la “Valencia Castellana”, se siente afectivamente integrada en las tierras valencianas.

Su situación geográfica a Poniente de Valencia, sobre un elevado altiplano de una altitud media de 600/700 metros, prolongación de la Meseta y junto a vías de comunicación entre el Mediterráneo y las tierras interiores peninsulares, ha forjado su historia, carácter y forma de vida. Ciudad fortificada, mantuvo el cerco de sus murallas y torres hasta mediados del siglo XIX, un recinto del que se conserva un importante lienzo de origen musulmán, con dos torreones adosados y patio de armas, y, en sus proximidades, la torre del Homenaje, de época califal y reconstruida totalmente en sillería en el siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos. Torre vigía y defensiva, fue utilizada como prisión, es en la actualidad exposición de interesante visita, bien documentada con paneles y proyecciones que recrean la historia de la villa.

La población mantiene de sus orígenes el pintoresco bario viejo, declarado Conjunto Histórico Artístico Nacional en el año 1966, una trama de calles irregulares, truncadas por castizas plazas donde se asoman orgullos caserones blasonados. Sabor medieval en su urbanismo, dotado de un notable patrimonio y albergue en su subsuelo de un laberinto de cavidades artificiales, las Cuevas de la Villa. La configuración geológica del suelo requenense, de estratos calizos paralelos, dispuestos horizontalmente y separados por una capa intermedia de tierra, fue aprovechada por los musulmanes y, posteriormente, por los conquistadores, para la construcción de bodegas, vaciando los terrenos blandos entre las dos láminas roca y comunicando el espacio ganado con las viviendas. La estabilidad termométrica entre el verano y el invierno bajo tierra y el aislamiento del sol y de la luz, confiere unas condiciones ideales para almacén de alimentos, aceité, trigo, despensa familiar, elaboración y conservación de vinos… Un mundo singular bajo tierra y un atractivo más añadido a estas tierras de viñas y vino, gentes y claros paisajes que, cercanos al Mediterráneo, evocan colores y serenos perfiles castellanos.

Texto y fotografía: Rafael Cebrián Gimeno

DÍA NACIONAL DE LOS CASTILLOS. VILLENA, 29 DE ABRIL DE 2017

En el presente año, esta celebración ha tenido lugar en Villena (Alicante), teniendo como escenario su imponente y bello castillo: su histórico protagonismo y monumental arquitectura, nos daba el marco adecuado a un acto especialmente significado de nuestra entidad, cumpliendo un objetivo cultural de valoración de nuestro patrimonio y encuentro con socios y simpatizantes. Una celebración de la que nos sentimos satisfechos por la asistencia y desarrollo del programa previsto, un estímulo de continuidad, de proyección y mejora que asumimos los directivos.

VILLENA, TIERRA DE FRONTERA. ENCRUCIJADA DE CAMINOS Y CULTURAS.

En la estratégica encrucijada de caminos entre la Meseta y el Mediterráneo, Villena avizora la amplitud de ondulados llanos de su entorno, una plataforma tendida entre sierras que emergen sobre la suavidad de los campos y que cruzan corredores y valles transversales de contacto con tierras manchegas y de Levante: históricos caminos de cultura e intercambio, de guerra y de paz. La Geografía, siempre asociada a la historia, ha influido en el acontecer y la vida de Villena por su posición en tierras de transición, claros y coloristas paisajes de evocación castellana en el extremo norte de la cuenca hidrográfica del Valle del Vinalopó. El río, en su curso descendente hasta la costa alicantina, articula y da nombre a la comarca, corredor natural de comunicación entre las tierras interiores peninsulares y el Mediterráneo que atraviesa una amplia red de pasillos, utilizados desde la antigüedad por las vías de conexión territorial. En esta unidad física de gran magnitud, Villena es el núcleo de encuentro de cuatro provincias, Murcia, Valencia, Alicante y Albacete, estandarte y testigo de tierras disputadas por las armas, en el choque de los reinos medievales de Castilla y Aragón.

El remoto pasado: Villena en el tiempo.- Las características territoriales apuntadas, el agua que generosamente prodiga el copioso freático del sustrato, la abundante caza y tierras de potencial agrícola, favorecieron el asentamiento humano desde la Prehistoria, asentamientos evolucionados hasta alcanzar un importante foco cultural. De los notables vestigios materiales exhumados por la Arqueología en el entorno y término de la villa, tiene especial significado y renombre internacional el llamado Tesoro de Villena, un valioso conjunto de sesenta objetos de oro macizo, tres de plata, uno de hierro y un disco de ámbar, en piezas de vajilla, botellas, brazaletes y diversas elementos interpretados como ornamentos de cetros, bastones de mando o de espadas. Joyas de excelente elaboración, diseño y técnica, pertenecientes a la Cultura del Bronce: uno de los hallazgos más notables de la orfebrería mundial de la Prehistoria.

De la Edad Media a los tiempos actuales.- Sin constancia arqueológica de que la ciudad existiera en época visigoda, es durante la ocupación musulmana cuando entra planamente en la historia, periodo de creciente demografía, desarrollo y riqueza, adquirida bajo la protección de su fuerte castillo y el valor militar que le confería su estratégico enclave.

Conquistada por Jaume I, la cedió a Castilla en cumplimento del Pacto de Almizrra (1244), tratado que ratificaba los anteriores acuerdos de Tudilén (1151) y Cazola (1179) que fijaban los límites de expansión territorial de ambos reinos, quedando Villena como señorío del infante Manuel, hermano de Alfonso X El Sabio, yerno del Conquistador.

Pasa posteriormente como herencia y con el rango de ducado, a manos del Infante Don Juan Manuel, señor de extensos territorios y uno de los hombres más ricos y poderosos de su época. Noble de selecta educación, compaginó las obligaciones señoriales de los varios cargos que ostentaba en los más elevados estamentos cortesanos, acciones militares y agitada vida, con su actividad como escritor. Autor que ha trascendido por su notable contribución a la prosa medieval de la literatura castellana en la narrativa de ficción, especialmente por los cuentos moralizantes de su obra maestra El Conde Lucanor o el El libro de Patronio (1330/1335), la pedagogía por medio de cuentos, fábulas, alegorías…No fue éste su única obra, aunque si la más famosa: citamos el Libro de la Caça, que escribió en Villena, donde una variada y abundante fauna local en las lagunas y montes de su entorno, fueron una fuente de inspiración y actividad a la que Don Juan Manuel era muy aficionado.

Enrique II de Trastámara dio título de Marquesado al extenso estado feudal de Villena,

el más antiguo de la Corona de Castilla, como compensación de guerra por su apoyo contra Pedro El Cruel. En 1445 el marquesado pasó a manos del ilustre y poderoso linaje de los Pacheco, hasta que, con los Reyes Católicos, cayó en la directa dependencia de la Corona por la defensa que Diego Pacheco hizo de los derechos de la princesa Juana, llamada La Beltraneja, contra los de la candidatura de Isabel al Reino de Castilla. En 1836, en la nueva división territorial española, Villena fue agregada a la provincia de Alicante, mientras que Caudete, municipio perteneciente al Antiguo Reino de Valencia, lo fue a la de Albacete.

El Castillo de Salvatierra.- Las pobres ruinas del castillo de Salvatierra, también conocido como de Los Pacheco o El Castillico, ocupa la cúspide rocoso de un promontorio cercano a la población. Erigido en la etapa califal, siglo X, era sumamente estratégico por su privilegiado emplazamiento de control visual sobre dilatados territorios y de conexión con otros castillos. No obstante, el incremento de población, unido a la potencia de las fortificaciones de Villena y la proximidad de las fortalezas de Biar y Sax, redujeron su protagonismo hasta ser por completo abandonado en el siglo XIV. En la actualidad quedan escasos vestigios, cimientos de muralla, ruinas de torres y poco más. Su estructura, adaptada al medio físico que favorecía de forma natural sus defensas, nos dan la imagen del castillo islámico de montaña que en los momentos de la invasión de la Corona de Aragón salpicaba la compleja orografía de las tierras valencianas. La Arqueología ha rescatado en su ámbito restos ibéricos y romanos, culturas precedentes que aprovecharon el valor defensivo que confiere la altura y el relieve. Las ruinas del castillo tiene la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC)

EL CASTILLO DE LA ATALAYA

El elegante castillo de la Atalaya, el más bello y mejor conservado de todos los existentes en nuestras tierras, es un compendio monumental de la ingeniería militar de la Edad Media y el Renacimiento, con todos los sistemas defensivos/ofensivos de época, agrupados estéticamente en el conjunto del imponente edificio. En el año 1931 fue declarado, con todos los honores, Monumento Histórico Artístico Nacional: Su imagen tiene entidad y atractivo como símbolo de la castellología valenciana. Elevado sobre un cerro dominante sobre la villa, es una excelente “atalaya” sobre un entorno estratégico de caminos y fronteras, campos y gentes. En su entorno circundante y bajo sus muros como centro, creció la población musulmana: el casco antiguo de la villa conserva la impronta islámica en su urbanismo medieval. La estructura de la fortaleza consta de doble recinto amurallado, de época musulmana, reforzado posteriormente con barbacana, torres circulares esquinadas, y semicirculares integradas en los lienzos de muralla. Sus robustos muros y estudiada defensa, capaz de resistir los más duros y tenaces asedios, ha sido fortaleza refugio, paladín de reivindicaciones, baluarte de las Germanías, valedor de Felipe V en la Guerra de Sucesión y plaza tomada por el General Suchet en la “Guerra del Francés”. De origen musulmán, resistió a las acometidas cristianas hasta capitular ante Jaime I en 1240.

De todo el conjunto destaca la monumental y esbelta Torre del Homenaje, de planta cuadrada, 25 metros de altura, terraza almenada y cuatro cuerpos, los dos primeros islámicos y los dos superiores de fábrica cristiana, superposición que, a simple vista, distinguimos en su exterior por los distintos materiales y técnicas de construcción empleadas: muros de tapial en la en la primera mitad del edificio; una obra muy utilizada por los almohades por su solidez y rápida ejecución, y, en la parte superior, la sillería característica de la época cristiana. En su interior se evidencian las diferentes etapas y estilos, en las dos primeras salas, magníficos exponentes de la maestría almohade, bóvedas de arquería entrecruzada que, junto a la existente en el cercano castillo de Biar, son únicas en la arquitectura militar musulmana peninsular. Estas bóvedas fueron dinamitadas durante la “Guerra del Francés”, a fin de inutilizar la torre, y reconstruidas en el siglo XX. En las fachadas, se ha recuperado un ardid utilizado por los almohades que pintaban con líneas blancas un despiece simulado de sillares que, visto a distancia, trasmitía al agresor la imagen disuasoria de un fuerte castillo. La intervención cristiana corresponde a los siglos XIV al XVI, especialmente durante la titularidad de los Pacheco, que dejaron un aspecto general de la fortaleza que hoy contemplamos.

Texto y fotografías: Rafael Cebrián Gimeno

LA MAGIA VIVA DE LOS OLIVOS MILENARIOS: LOS ABUELOS DE LOS ÁRBOLES FRUTALES

 

Extensos olivares del Territorio de la Sénia (Tarragona) concentran el mayor número de olivos milenarios del mundo: 4.444 olivos contabilizados y repartidos entre 18 municipios. En un amplio sector de monocultivo de Ulldecona, “el mar de olivos”, tiende un apacible paisaje histórico de sugestiva belleza y simbolismo: robustos árboles de retorcidos troncos, quebrados y heridos por el rigor de la intemperie de siglos, muestran, en múltiples y caprichosas esculturas, su resistencia ante el implacable devenir del tiempo. Algunos ejemplares, dos veces milenarios, son mudos testigos del paso de las legiones romanas… ¡y, siguen dando fruto¡ con el que se elabora un dorado y perfumado aceite. No existe otro árbol que haya rendido tanto al hombre como el olivo, venerado por egipcios, griegos, fenicios, romanos y árabes. Símbolo de paz, de vida y fecundidad.

Hay un recorrido senderista de varios kilómetros por el interior de los olivares, señalizado y documentado con paneles explicativos que permite contemplar y comprender los árboles más longevos y de arquitectura más llamativa. La Generalitat de Catalunya protege este singular y excepcional patrimonio, como Museo Natural de Olivos Milenarios, gracias a convenios de custodia con sus propietarios, responsabilidad compartida que ha salvado del saqueo a que estaba sometido este valioso legado de la agricultura del Mediterráneo, vendidos los árboles como elementos ornamentales de jardines, allí donde su presencia, sin el paisaje cultural que les da vida, es, meramente, un antojo de ricos. Recordemos la película El olivo, que de manera tan inteligente y emocionada, expone la problemática, cultural y social, de estos notables monumentos naturales.

El aceite ha sido, junto con el trigo y la vid, el sustento y símbolo de la cultura mediterránea, inseparable de su gastronomía y uno de los principales componentes de la Dieta Mediterránea, distinguida por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

El Territorio de la Sénia agrupa 26 municipios: 14 de la Comunidad Valenciana, 9 de Catalunya y 3 de Aragón

Rafael Cebrián Gimeno