EL RINCÓN DE ADEMUZ

En el año 1210, una expedición militar comandada por Pedro II de Aragón, auxiliada por los caballeros del Temple, se adentraba en tierras musulmanas y conquistaba, tras un largo asedio, los castillos de Ademuz y Castielfabib, fortificaciones que defendían las poblaciones y el territorio que, a grandes rasgos, configuran la actual comarca. Esta temprana conquista en las tierras que posteriormente pertenecerían el Reino de Valencia, se anticipaba a la toma de Ares y Morella en 1232, operaciones militares que preludiaron la invasión militar de la Corona de Aragón de la Valencia musulmana. Con la posesión de estos estratégicos castillos por parte de las armas aragonesas, se perfilaba en su impredecible destino, la creación y la suerte del Rincón de Ademuz.

Años más tarde, tan importantes fortalezas volvieron al dominio musulmán, hasta que Jaime I, primogénito del rey Pedro, tomaba definitivamente estos apartados baluartes. Una vez afianzado su dominio sobre el amplio y extremo territorio, el monarca le concedió una nueva dimensión político-administrativa como Villas de Realengo, patrimonio real bajo la Jurisdicción del Reino de Valencia, con representación en las Cortes. Jaime I valoraba la estrategia de estas lejanas y accidentadas tierras de frontera al reservarlas para sí, como enclave fortificado entre los reinos de Castilla y Aragón, y sus disputadas fronteras por aquel entonces todavía por definir. Entregó la plaza lindante de Arcos de las Salinas a Teruel, dejando el enclave en el recién creado Reino de Valencia, pero como una isla territorial separada de su geografía natural: Había nacido a la historia el Rincón de Ademuz, nombre y delimitación de un espacio humanizado que llegan hasta nuestros días, inalterable al paso de los siglos.

Los castillos de Castielfabib y Ademuz custodiaban tierra adentro entre reinos la ruta histórica de Valencia a Aragón, ruta que seguía el curso del Turia desde la capital, camino y vía fluvial abiertos en la dureza del medio físico y de vital importancia para la comunicación con Daroca y Zaragoza. Razones estratégicas igualmente válidas para los cristianos y que, supuestamente, influyeron en la voluntad de Jaime I en incorporar al reino esta atípica región, consciente de que su poder defensivo y disuasorio en tan distantes territorios, era de suma importancia entre reinos limítrofes, potenciales enemigos.

Posteriormente hubo intentos de la adscripción por uno y otro de los estados vecinos, intentos de asimilación argumentados en ambas partes por la legitimidad que les confería la coherencia de identidad y proximidad geográfica, a pesar de que los históricos tratados suscritos por Castilla y Aragón previos a la conquista de las taifas mediterráneas, adjudicaban estos lugares a Valencia. Fue en dos ocasiones anexionada a Teruel, pero siempre, retornando a sus orígenes, triunfó en el Rincón su firme voluntad de permanencia a Valencia. Durante la ocupación napoleónica, la organización de las tierras valencianas en departamentos -prefecturas según el modelo francés-, anexaba el Rincón a la Prefectura del Alto Guadalaviar en Teruel, efímera división político-territorial de inmediato revocada tras la derrota militar francesa y la restauración borbónica al regreso a España de Fernando VII, retirando la fragmentación de los departamentos y restituyendo nuevamente el Rincón a Valencia. En 1851, la nueva restructuración provincial de España, además de incorporar el Altiplano de Requena-Utiel a Valencia, sancionaba la condición del enclave en sus seculares características territoriales y políticas.

Los habitantes del Rincón, pese a estos interesados vaivenes de estados disputándose su posesión, la distancia al Cap i Casal y el obstáculo físico del relieve de montañas y desfiladero del río que de forma tan notoria han dificultado su relación con la capital, han sostenido la fidelidad a sus orígenes fundacionales, reivindicando su valencianía que la historia les había otorgado expresado por el sentimiento popular y mantenido por la cultura oral: no somos aragoneses/ ni tampoco castellanos;/ estamos entre mojones,/ pero somos valencianos

Una comarca lejana de difícil geografía. – El Rincón de Ademuz es nuestra más extrema comarca y la más alejada del Mediterráneo. Abrazada por Castilla y Aragón, vecinos que se disputaron como propia su pertenencia, es, con propiedad, una isla territorial secularmente aislada por la dureza del medio físico, inscrita su demarcación fuera de la geografía natural de Valencia. Por las características del relieve, el Rincón está bien configurado como comarca, vertebrada por la fosa tectónica que desde Teruel recorre el Turia de norte a sur, eje fluvial enmarcado por las montañas, las estribaciones de los Montes Universales en la sierra del Salterón (1.444 metros) al Oeste y la sierra de Javalambre al Este (1.839 metros), barreras de los montes enlazados que flanquean el valle y que precisan las fronteras histórico-administrativas que la historia ha consagrado como el Rincón de Ademuz: la Geografía e Historia asociadas en el devenir de un pueblo.

El Turia, aquí popularmente conocido como el Río Blanco, directa traducción del topónimo árabe Guadalaviar, penetra en la comarca y se abre en un valle que en su sector meridional, al salir de la comarca, se estrecha y se ciñe a un profundo desfiladero en la franja territorial compartida en el encuentro de Cuenca y Teruel, que a modo de tierra de nadie, deja al Rincón fuera del límite provincial de Valencia. Encajado el Turia aguas abajo, sin vegas, sin tierras ribereñas de fácil agricultura en el laberinto de una dura orografía, no han sido fáciles las comunicaciones con el Antiguo Reino y su capital. Siguiendo el río desde Valencia, por plataformas y terrazas elevadas donde se han situado las poblaciones por encima de un cauce de congostos sin orillas, trascurre el histórico camino de Aragón, desde Lliria por Chelva, que fue de vital importancia para los musulmanes. Otra ruta era por el Valle del Palancia, Sagunto hasta Teruel y, desde allí, acceder a la comarca. En la actualidad, la cómoda carretera por Requena-Utiel, mejorada y felizmente resuelta con tramos de nueva realización, ha terminado con el secular aislamiento, venciendo la “lejanía” a Valencia: El Rincón, por fin, “existe”.

Como consecuencia del alineamiento del valle NO-SE, los ríos y barrancos que desaguan en el Turia lo hacen perpendicular a su cauce, escavando profundos valles, con dos corrientes principales, los ríos Bohilgues o Vallanca y Ebrón, dos importantes caudales que proporcionan la riqueza agrícola del regadío en sus cortas cuencas, fértiles vallecillos, amables paisajes que alegran con sus cristalinas aguas el recogido encanto de verdor entre adustas y secas montañas. El Guadalaviar de los árabes, nuestro Turia, prodigio de risueñas huertas y naranjos de la vega valenciana, es deudor en gran manera del regalo de la pureza de estas lejanas aguas. El Turia lo es todo en el Rincón, dibujando con su cadencioso fluir coloristas y vitales paisajes humanos, acogiendo en sus riberas pintorescas poblaciones unidas a la riqueza natural de los fondos fluviales, el regadío y la fertilidad de sus tierras, vegas donde florecen los frutales. Pese a todo, se trata de una parte del aprovechamiento del bajo porcentaje de tierras de cultivo agrícola, donde predomina el secano.

Clima extremo y variada vegetación.- El Rincón de Ademuz es la comarca más alejada del Mediterráneo, privada de la húmeda y cálida brisa marina por la cerrada sierra de Javalambre. Distante del atempero del mar, el clima, de características plenamente continentales, acentúa sus temperaturas extremas con rigurosos inviernos en marcado contraste con los secos y calurosos veranos. Las lluvias no son abundantes, no sobrepasan una media comunitaria. Este adverso comportamiento climático determina una valiosa respuesta de adaptación vegetal, diversificada por el abrupto relieve, los acusados desniveles internos y la consiguiente gradación de temperatura, orientación de vertientes, exposición solar y humedad, que en suma conforman un verdadero santuario botánico. Distintos pisos y ecosistemas distribuidos desde el fondo recogido de los valles, la vegetación de ribera, los cultivos y las áreas antropizadas, hasta las venteadas y frías cimas del desolado Javalambre: las condiciones medioambientales por excelencia de la montaña mediterránea continental que se muestra aquí con toda su severa belleza. La expresión de la naturaleza vegetal siempre es más expresiva y admirable ante un medio desfavorable, condicionada en las alturas por la severidad climática, responde adaptándose tenazmente con la selección de especies resistentes y endemismos, configurando paisajes botánicos de gran belleza.

En los venteados altozanos se tiende el tapiz de manchones, rodales que los botánicos describen con la metáfora de la “piel de pantera”, rala vegetación rastrera, donde se cobijan admirables endemismos. Y, en cuanto al arbolado, el bosque mediterráneo muestra en la pureza del paisaje sus más representativos distintivos, encinas, pinos silvestres y la poderosa sabina, uno de los árboles más duros de la foresta, de difícil y lento crecimiento, resistente a las bajas temperaturas invernales y extremas de los secos veranos, desarrollándose en medios de escasas lluvias. La sabina, testimonio de la extinguida foresta siberiana, es en la actualidad un árbol protegido: Javalambre conserva ejemplares milenarios, con un paraje excepcional en las laderas del Alto de las Barracas que agrupa exóticas sabinas blancas. Abiertos y espléndidos paisajes enriquecedores de la variedad de nuestras tierras.

Montañas que miran sobre un territorio de escasa presencia humana, una invitación a recorrer y contemplar los grandes espacios, horizontes alejados de la suavidad marítima para introducirnos plenamente en la pureza de la montaña mediterránea continental, la otra Valencia del frío, del hielo y los vientos cortantes en el cristal de los inviernos. La nieve no es aquí un visitante ocasional, ni su serena blancura es la imagen lejana de otras montañas. En las laderas del anchuroso Javalambre que dan vertiente al Valle, se eleva el Alto de las Barracas, una montaña compartida con Teruel y que, con sus 1839 metros de altitud es el techo indiscutible de la orografía comunitaria. Más conocida como el Calderón, un error geográfico generalizado que con frecuencia ha suplantado al topónimo real, no tiene la fuerza en su relieve del imponente Penyagolosa, cumbre a la que sobrepasa 24 metros tan sólo, destacada en el paisaje con la soberbia de su abrupta silueta, símbolo por excelencia de la orografía de un país.

El Rincón y la pureza de sus paisajes. – El relieve originado por la Geología, las peculiaridades y comportamiento del clima, artífice del manto que reviste su quebrada superficie, y el hombre, ocupando las tierras y en su histórica acción sobre el medio en la utilización de los recursos naturales, nos da el marco que define en sus perspectivas un territorio, donde no es válido hablar de un paisaje representativo, sino de una afortunada conjunción de paisajes. Arcillas rojizas, blancas calizas, conglomerados y areniscas, dotan de formas y colorido la arquitectura de piedra en los montes. El surco de los valles, esculpidos por las aguas, verdor entre los pardos altozanos, dan cálidas cadencias a una comarca singular.

La proximidad de las gentes del Rincón y parentesco con los pueblos limítrofes, ha influido en su marginada cultura más que la difusa relación con el lejano Cap i Casal que, forjando su personalidad y su propia singularidad, no obstante unida a Valencia y a una valencianía nada fácil de mantener. La variedad de contrastes y las gentes que lo pueblan, unidas al mundo que les rodea y a las tradiciones en la pluralidad de sus paisajes, enriquecen a nuestra Comunidad: conocer el Rincón, es, siempre, una bella experiencia fuente de reflexión sobre nuestros orígenes, pasado y un ejercicio para amarlo y admirarlo.

Texto y fotos: Rafael Cebrián

EL “RINCON” SIGUE SIENDO VALENCIANO

Está fuera y a pocos kilómetros de los límites de la provincia y la región valenciana; pero el histórico Rincón de Ademuz” es y seguirá siendo parte de esta tradicional zona y, desde que el Rey don Jaime lo adscribió al entonces Reino de Valencia, a pesar de los intentos por adscribirlo a las provincias colindantes Cuenca y Teruel- sigue siendo una parte de la región mediterránea y no la separarán, lo mismo que el Condado de Treviño, incrustado en la provincia de Alava continúa perteneciendo a Burgos, y Llivia con tradicional e inolvidable farmacia centenaria- está rodeada de territorio francés, pero sigue siendo parte de Cataluña.

Pero lo nuestro, de los valencianos, sigue siendo el “Rincón de Ademuz”, con su capital del mismo nombre, que ofrece para justificar su ancestral tradición- la iglesia de San Pedro y San Pablo la mayor de la comarca-, la muralla, los accesos centenarios, otras iglesias y ermitas dedicadas a San Joaquín, a Santa Bárbara o la Virgen de la Huerta y muchos recuerdos acuáticos no olvidemos su proximidad del Turia- como son la Fuente de Juan Manzano, la Fuente Vieja, el río Bohilgues o el Molino de la Vila.

En el mismo “Rincón”, es necesario visitar Castellfabib, con su castillo, su campanario allí acuden a voltear los jóvenes cogidos a la campana-., las tores del Hospital y la Torreta, la Torre Almenada, la de Torrejón y la antigua fortaleza, hoy iglesia de Nuestra Señora de los Angeles.

Pese a las presiones que, a lo largo de los siglos, hubo para anexionar el “Rincón” a provincias contiguas, es un patrimonio valenciano, que no debemos ignorar y que, desde estas páginas, invitamos a que todos conozcamos una riqueza que nos pertenece o, mejor dicho, nos acompaña-desde el anterior milenio. El “Rincón de Ademuz” es Valencia. Y los valencianos estamos obligados a visitarlo.

AYER Y HOY DE VALENCIA Por Rafael Brines Lorente

Foto Studio Sanchis 1.901

AYER Y HOY DE VALENCIA Por Rafael Brines Lorente

FALLA CONVENTO JERUSALÉN DE VALENCIA, 125 ANIVERSARIO Y PRIMER PREMIO DE LA SECCIÓN ESPECIAL

 

La comisión Convento Jerusalén-Matemático Marzal de Valencia ha conmemorado a lo grande el 125 aniversario de su primera falla (Enrique Soler Godes en 1849-1977 Las Fallas de Valencia) consiguiendo el máximo premio de la sección especial.

Con el lema Per naturalea”, la falla era un imponente y colorista bosque con dos caras: la alegre con las fantasías de una familia a lo largo de su vida simbolizando la variada naturaleza, y la triste por quienes la deterioran. Alegoría sobre el respeto al medio ambiente y vivir acorde con él, que estaba presidida por el Rey de la Naturaleza. En contraste, y también per naturalea, en las escenas de las bases la sátira y crítica social y política local, nacional e internacional. Gran monumento con 40 figuras del artista Pere Baenas García magníficamente ayudado por el talento modelador de Daniel Gómez.

Larga historia fallera de una comisión plantando desde 1957, ininterrumpidamente, en sección especial, en la que han conseguido 15 primeros premios, 16 segundos y 18 terceros. Con fallas tan famosas como la de 1958, construida por el artista Regino Más, y su comienzo en primeros premios en la sección especial. Y con recuerdo para la posteridad en el Museo Fallero, ya que uno de sus ninots fue el indultado de la cremá.

Historia de premios importantes que se remonta a más de cien años atrás, ya que en 1913 con la falla realizada por el artista Carles Cortina, un grande de la época, obtuvieron el primer premio de las plantadas en Valencia.

Siempre con buenas infantiles, poco ha faltado para que este año hicieran doblete con la grande, ya que la obra de José Gallego ha sido galardonada con el segundo premio de la sección especial.

Una comisión presidida por Santiago Ballester Casabuena cuya Fallera Mayor es Susa García Pérez, y Hortensia Ferrer Roig y Álvaro Lacruz Ots, Fallera Mayor y Presidente, respectivamente, de la Comisión Infantil.

Ciento veinticinco años de su primera falla, pero tendrán que esperar hasta el año 2022 para conmemorar el siglo y cuarto de fallas plantadas, ya que no hubo en Valencia en 1896 por problemas políticos y entre 1937 y 1939 por situación bélica.

Comisión que entre los años 1955 y 1971 tuvo en el Parador So Nelo, donde actuaron importantes artistas, un importante lugar de encuentro con dos fines : beneficio para la falla y atraer a un sector de la clase medio-alta que tradicionalmente se había mantenido al margen de la fiesta.

Con una placa de piedra en la esquina de las calles Convento Jerusalén y Matemático Marzal recuerdan desde el año fallero 1968/1969 al gran artista Regino Más.

Esteban Gonzalo Rogel

Foto de 1958 de Guia BDF fallas y las restantes de Esteban Gonzalo.

LA FALLA NAVE-BONAIRE HA CONMEMORADO EL 125 ANIVERSARIO DE SU CREACIÓN CON OFRENDA FLORAL Y MÚSICA.

 

La comisión fallera Alfonso el Magnánimo-Nave-Bonaire del barrio La Xerea del centro histórico de Valencia, ha celebrado el 125 aniversario de su creación con una ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados el 18 de noviembre de 2017, concierto de la Unión Musical Centro Histórico de Valencia el 17 de febrero pasado en la iglesia de Santo Tomás, con entrada libre y gratuita, y a las 12 horas del 18 de marzo la interpretación del Himno Regional por las bandas de música de las comisiones del sector La Seu-La Xerea-El Mercat a los pies del monumento al Rey Jaime I en el Parterre.

Atractivo inesperado para los turistas y sorpresa para los residentes al encontrarse con una miniofrenda anticipada y un adelanto del acto institucional del 9 de octubre. Como también fue muy llamativo para nuestros visitantes la plantá de la falla al “tombe” el día 15 de marzo a las 5 de la tarde.

Coordinó las bandas de música el famoso director Vicente Gabarda y participó como trompeta solista Javier Barberá, quien también lo es de la Orquesta de Valencia.

Actividades efectuadas además de las presentaciones de las falleras mayor e infantil, actos culturales, la lectura del llibret y la visita a los talleres de los artistas falleros, Agustín Torralba para la falla grande que está censada en la sección 6ª A y Joserra Lisarde para la infantil en la sección novena.

Con el lema “Aniversari el Magnànim” la falla de los mayores recordaba efemérides de la comisión en su larga historia, mientras que en la infantil, “Com indis i vaquers”, se recordaba a uno de los principales juegos infantiles de los años cincuenta del pasado siglo que estaba influido por la enorme cantidad de películas sobre el oeste norteamericano que pasaron por las pantallas de los cines españoles. También indirectamente las disputas infantiles.

Comisión presidida por Gregorio Zapata Rodríguez, cuya Fallera Mayor es Marta Cortés Espasa, y Aurora Espasa Rodríguez y Javier Segovia Barques, Fallera Mayor y Presidente, respectivamente, de la comisión infantil.

Esteban Gonzalo Rogel

IGNORADA PICAETA FEST

La segunda edición del concurso de tapas Picaeta Fest, promovido por la Agrupación Fallas Centro, terminó el domingo día 18 de este mes con la entrega de los premios a las mejores creaciones en el Casal de la Falla Pintor Segrelles.

La comisión Obispo Amigó-Cuenca, con su muy elaborada tapa “Soy un gnomo”, definida como un falso boletus de setas y trufa, fue la triunfadora en la votación popular y en la elección de las 14 falleras mayores de las comisiones participantes en el concurso, que han celebrado por turno rotativo y cada domingo, entre el 1 de octubre y el 4 de febrero, excepto en Navidad y Reyes.

La Tapa estrella es un falso boletus edulis, en representación del bosque encantado, utilizando patata torneada y confitada, rellena con duxell de trufa y una seta shiitake como sombrero. Está adornada con espuma de boletus, galletas de trufa simulando la tierra, krispies de frambuesa y espolvoreado de aceite de trufa.

El segundo premio popular fue para la Falla San Vicente-Marvá y el tercero para César Giorgeta-Roig de Corella, mientras que para los 14 presidentes la tapa más atrayente fue la presentada por la comisión de las calles Castellón-Segorbe.

Una actividad creada con el propósito de aumentar la colaboración y cohesión entre falleros, vecinos y visitantes, ya que el casal donde se celebra está abierto a conciudadanos y turistas que quieran probar las realizaciones de los manitas, ellas y ellos, de las comisiones falleras, y acompañarlas con quintos de cerveza por una pequeña aportación económica.

Estuve dos domingos en sendos casales, y el último en la entrega de premios, y quedé muy gratamente sorprendido por las creaciones de los aficionados con la ayuda de los entendidos que forman parte de las comisiones.

Concurso que además de aglutinador fallero debería ser considerado muy interesante por bares y restaurantes como acicate renovador, máxime si tenemos en cuenta que para el 27% de los turistas que nos visitan la gastronomía es un factor determinante.

Sin embargo, para entidades turísticas, de hostelería y de restauración, así como para medios de comunicación escritos, emisoras de radio y cadenas de televisión, el concurso de casi cinco meses de duración ha pasado sin pena ni gloria. La excepción han sido: Televancia 7 y los diarios digitales Top turismo.com, infoguiavalencia.com, hosteleríaenvalencia.com, valencia.carpediem.cd, y vivelasfallas,es, y el blog de AVPYETUR.

Como valencianos acostumbrados al frecuente meninfotisme, la Agrupación Fallas Centro al comprobar que el concurso funciona para la finalidad que lo crearon, han anunciado que el próximo mes de octubre comenzará la tercera edición.

Esteban Gonzalo Rogel

HORCHATERÍA EL COLLADO, MÁS DE 125 AÑOS EN EL CENTRO HISTÓRICO DE VALENCIA.

Entre la calle Ercilla y la plaza del Doctor Collado, muy cerca de la Lonja, el Mercado Central y la iglesia de Los Santos Juanes, en el centro histórico de Valencia, está la Horchatería El Collado, que existía en 1892 y tanto los actuales propietarios como otras personas consultadas creen que es más antiguo el establecimiento.

Entre los últimos años veinte y mil novecientos cuarenta fue la Horchatería del Central, Casa Adrián (Alamar), quien el 5 de enero de ese año se la vendió a Martín Civera Ponz, que le cambió la razón social con la que han continuado hasta ahora. Fue el comienzo de una saga que a su fallecimiento en 1958 siguieron su esposa Josefa Martínez Lázaro como propietaria y su hijo José Civera Martínez como gerente, quien tras decenios en el negocio ha cedido la gestión a su hijo Jorge Civera Roselló.

Es cita de valencianos y de forasteros del resto de España y de otros países para tomar su exquisita horchata, con fartons, rosquilletas u otros acompañamientos, espeso y sabroso chocolate con buñuelos entre diciembre y junio, y helados artesanos con una atractiva variedad para elegir. Ubicado en zona turística muy transitada, me dice el gerente de El Collado que posiblemente son los únicos de la ciudad que continúan vendiendo agua de cebada.

Su pequeño local fue ampliado al doble en 1965 al anexionarse el que ocupaba una tienda de salazones para poder atender mejor a sus clientes. Precisamente a ellos la empresa familiar les agradece públicamente su confianza de siglo y cuarto, contando desde 1892, con un gran letrero colocado el año pasado en la fachada del edificio en cuyo bajo está la horchatería-heladería.

La Familia Civera procede de Alcublas, un municipio de La Serranía del que antes de existir fábricas de hielo en Valencia, traían, con carros y por la noche, el procedente de la transformación de la nieve acumulada durante el invierno. Creaba relaciones comerciales que las jóvenes alcublanas aprovechaban para buscar trabajo en la capital, principalmente en los establecimientos que compraban hielo.

Esteban Gonzalo Rogel

LA RONDA DE COCHES DE L’ANTIGOR, CASI MEDIO SIGLO PUBLICITANDO LAS FALLAS

En 1971 el Club Automóviles Antiguos Valencia creó la Ronda Fallera de Coches de l’Antigor para homenajear y difundir las fiestas josefinas en una época con sólo medios de comunicación escritos, emisoras de radio y televisión española. También, como es lógico, para disfrutar los participantes en la conducción de reliquias del motor.

Rally Fallero que comenzó con un día, llegaron hasta cuatro, disminuyeron por la crisis a dos y ahora son tres. Efectúan recorridos por municipios que plantan fallas, llegando hasta Benidorm y Denia, hay premios para la regularidad y desde 1985 el ganador recibe el galardón especial S.M. El Rey Juan Carlos I.

Participan normalmente cuarenta vehículos distribuidos en históricos los anteriores a 1945, y los clásicos y las motocicletas hasta 1970.

Este año, en su 48ª edición la Fallera Mayor de Valencia, Rocío Gil Uncio, acompañada por su Corte de Honor, dará la salida a las 12 horas del día 9 de marzo a los participantes en la Ronda de tres días que realizará recorridos por la zona sur de la provincia de Valencia, llegando hasta la alicantina Denia, y finalizando el día 11 en el Mareny de San Lorenzo de Cullera.

Hasta 1980 la Fallera Mayor y su Corte de Honor participaron como pasajeras especiales en la Ronda, ya que a partir del año siguiente sus obligaciones falleras les impidieron continuar como protagonistas viajeras.

Rafael Segura Tudela fue el primer presidente de la Ronda y Miguel Antequera Borreda su continuador desde 1989.

Esteban Gonzalo Rogel

FALLECIÓ ROC GREGORI, SOCIO DE HONOR DE LOS PERIODISTAS DE TURISMO

El pasado domingo falleció en Benidorm, su tierra natal, un hombre que fue necesario en vida para el fomento del turismo en la Comunidad Valenciana y pieza inolvidable para la marcha de la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo, de cuya entidad era socio de honor.

Se ha marchado de este Mundo tras setenta y cinco años de una actividad imparable. Fue pieza fundamental en Benidorm, donde continuó la promoción mundial del turismo que ya había arrancado anteriormente otro promotor inolvidable, Pedro Zaragoza Orts. Y al arrancar la autonomía, hace ocho lustros, fue pieza inexcusable en la Consellería de Turismo, pues desempeñó una amplia labor como secretario autonómico en esta materia, y creador y promotor de muchas iniciativas, entre ellas, el esplendoroso CdT -Centro de Turismo-, donde se llevó a cabo la gran promoción turística de la región.

Para los periodistas y escritores de Turismo ha sido pieza fundamental, pues apoyó todas las iniciativas y era persona imprescindible en las ceremonias de entrega de los premios Cavanilles. Por ello, le consideramos acreedor y merecedor del nombramiento de socio de honor.

Valencia,13 de febrero de 2018

Texto: Rafael Brines                                                                                                                                                            Estudio Fotográfico Sanchis 1901

NUEVAS TAPAS CON PICAETA FEST

 

Está en su recta final la segunda edición de Picaeta Fest, el concurso de tapas promovido por la Agrupación Fallas Centro para facilitar la participación y la cohesión entre las 16 comisiones que la integran.

Desde el pasado 1 de octubre cada domingo, excepto Navidad y Reyes, normalmente una comisión organiza, en su casal fallero y a partir de las doce horas, un encuentro con música, alguna sorpresa teatral y la variedad de tapas que han realizado los y las “manitas” de la falla.

Actividades que promueven la germanor entre los falleros y de éstos con cualquier vecino que entre en el casal para tomarse un quinto Amstel acompañado por una o varias tapas con la contraprestación de poca donación económica. De la votación de los asistentes salen las tapas en salado y en dulce para la votación del jurado, y el 18 de febrero próximo la Agrupación entregará los premios a la mejor tapa, a la más original y a la más dulce en el Casal de la Falla Plaza del Pintor Segrelles, ubicado en el nº 8 de la citada plaza.

El pasado domingo 14 del actual le correspondió el turno a La Ferroviaria, cuyo casal está en la calle Pelayo nº 38. Como está ocurriendo en todos los Casalets, gran ambiente, tapas, cerveza, y votación.

Pero aún quedan los siguientes encuentros:

21 de enero.- Falla Plaza España.- Casal en calle Convento Jerusalén nº 51.

28 de enero.- Falla de la Telefónica.- Casal en avda. Marqués de Sotelo nº 8

4 de febrero.- Falla Espartero-Ramón y Cajal.- Casal en Padre Jofré nº 24,

Un concurso que debe ser un acicate renovador para nuestra hostelería, principalmente para los bares, máxime si tenemos en cuenta la creciente actividad turística de la ciudad de Valencia.

Esteban Gonzalo Rogel

ARCHIVAL PREMIA ARQUITECTURAS

 

La arquitectura tuvo destacado protagonismo en la XXVII edición de los Premios Archival Comunidad Valenciana entregados recientemente en el bello marco del neobizantino Salón Alfonso el Magnánimo del Centro Cultural La Beneficencia.

Hubo Diploma Honorífico Especial para Capitanía General de Valencia por sus 175 años en el que fue convento de Santo Domingo, cuyos claustros, iglesia, aula capitular y otras dependencias están rehabilitadas y esmeradamente cuidadas.

El Mercado Colón y la Estación de Norte, edificios modernistas con aditamentos de la tradicional local, recibieron sendos Diplomas Honoríficos por haber llegado a centenarios pletóricos de utilidad y belleza. Dos iconos de Valencia, obras señeras de los arquitectos Francisco Mora y Demetrio Ribes, respectivamente.

Asimismo también galardones al Colegio de Notarios por el histórico edificio de su sede, construido entre los años 1883 y 1887, y a los Ayuntamientos de Anna, Burjassot y Onda, por sus cuidados centros históricos, monumentos y bellos parajes naturales.

También fueron realzados otras personas, promotores y entidades, entre ellos: El Club de Encuentro Manuel Broseta, El Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia, Marisa Marín de Monzonís fundadora del Colegio IALE y el gran emprendedor Vicente Aguilar Montoro.

Un acto donde el Presidente de Archival, José Luis Lliso Ruiz, estuvo acompañado por representantes de los partidos políticos valencianos.

Amenizaron el evento bailes populares, bel canto, copla y rapsodas. Y tras la foto de familia los himnos regional y nacional.

Esteban Gonzalo Rogel Fotos.- Fernando Rodríguez