CICLO PINTURAS RUPESTRES: El arte rupestre en el turismo rural

El conjunto de arte rupestre del Arco Mediterráneo Peninsular fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, distinción que avala la magnitud de tan valioso legado. La vivacidad expresiva, la estética y la narrativa de las pinturas rupestres son el testimonio documental más antiguo y sorprendente de la vida cotidiana del hombre prehistórico. Su admirable legado conforma un impresionante patrimonio de gran riqueza en nuestras montañas. Arte y paisaje se complementan en creaciones pictóricas inspiradas en escenarios físicos naturales y la fauna salvaje que lo habitaba, decoraciones que ayudan a la comprensión de sociedades pertenecientes a nuestro más remoto pasado, condicionadas en su existencia por los ciclos naturales.

Con la finalidad de dar a conocer este patrimonio excepcional y dentro de una continuada programación cultural llevada a cabo por el Centro Excursionista de Valencia sobre el rico legado de nuestros antecesores depositado en el medio rural, he desarrollado un ciclo de tres salidas escogidas, culturales y paisajísticas de gran contenido y que suponen la aproximación excursionista a la turbadora singularidad del arte rupestre del Mediterráneo Occidental. El pasado sábado, 19 de los corrientes, finalizó el ciclo iniciado en noviembre del pasado año de tres visitas a lugares destacados del arte rupestre en nuestra Comunidad. Tres auténticos santuarios de esta conmovedora expresión plástica, entre los muchos enclaves existentes en nuestras montañas: el Pla de Petracos, en Castell de Castells (Alicante); Las Cuevas de la Araña, en Bicorp (Valencia ) y La Valltorta, en Tirig (Castelló). Tres lugares excepcionales de nuestros orígenes que cuentan, en las localidades respectivas, con museos y centros de interpretación, de cuya calidad e irreprochable exposición nos podemos felicitar por su aportación cultural a nuestra sociedad.

EL PLA DE PETRACOS

Arte Macroesquemático en el corazón de la montaña alicantina.

El Pla de Petracos agrupa el más impresionantes testimonio del arte rupestre Macroesquemático, titulado de esta manera por la notable dimensión de las figuras representadas. El frente rocoso de acantilados elevado sobre el barranc de Malafí, donde se abren numerosas cavidades en forma de nicho, es el espacio que reúne un fascinante conjunto de figuras humanas. Un verdadero santuario, cronológicamente situado en la cultura neolítica de los primeros agricultores y ganaderos, y que muestra un horizonte espiritual expresado en la escenografía de las representaciones, figuras orantes interpretadas como ritual mágico invocando la bondad de las cosechas. Nos encontramos ante una escenografía artística asociada a un cambio fundamental en la sociedad humana, material y espiritual, cuando la economía agropecuaria confiere estabilidad al grupo humano y asegura su subsistencia fuera de la incertidumbre y riesgos de la caza como medio de vida de las culturas precedentes. El Pla de Petracos, habitado hasta hace unas tres décadas por un pequeño caserío, fue escenario de uno de los episodios más sangrientos de la represión perpetrada a los moriscos cuando fue promulgado el decreto de expulsión en 1609. Los tercios de Nápoles y Sicilia, tropas de elite, profesionales de la guerra, tomaron la zona como punto de acoso a la rebelión morisca acantonada en las montañas centrales de La Marina. Varios miles de moriscos muertos en este lugar y los supervivientes obligados al exilio en penosas circunstancias, escriben el epílogo de la tragedia de los musulmanes valencianos, de “los otros valencianos”.

El Museo de Castell de Castell: La interesante excursión al Pla de Petracos, donde tanto de nuestro pasado se atesora, tiene su adecuado complemento en Castell de Castells, el municipio en cuyo término está Petracos, con la visita a su interesante y bien documentado museo municipal, representativo de la cultura material de las economías tradicionales y una didáctica exposición del conjunto rupestre del Pla de Petracos. Contiene una colección etnográfica de enseres, muebles y útiles de las sociedades rurales, todo ello ambientado en una casa del municipio, conservada con sus dependencias, bodega, almacén de aceite, grano…, además de un conjunto de viejas fotografías referidas a los habitantes de la población. En la planta superior de la casa, paneles y dibujos documentan la etapa cultural de Petracos, donde se proyecta una audiovisual, en gran pantalla y de excelente ejecución, sobre el santuario rupestre.

LAS CUEVAS DE LA ARAÑA

Arte prehistórico en el corazón del Macizo del Caroig

En el desierto e inmenso Macizo del Caroig, surcado por el profundo y cautivador entramado de bellos corredores fluviales, se encuentra el mayor conjunto de arte rupestre de nuestra Comunidad. De tan notable patrimonio, las Cuevas de la Araña, es, sin duda, el mayor exponente de tan sugestivo horizonte artístico y cultural, uno de los más importantes del arte rupestre en nuestro país y de gran alcance en el ámbito internacional. Las secuencias y escenografía de las decoraciones de las cuevas, es la síntesis de un paisaje y crónica del hombre ante el medio natural inalterado que conformaba su espacio vital y social, un medio de cuyos ciclos formaba parte el grupo errante de cazadores y artistas. El propio enclave de las pinturas, las cavidades sobre el estrechamiento y la cascada del barranco Hongares, ya constituyen un buen motivo excursionista y de reflexión sobre el relieve ante el cual nuestros lejanos antecesores se enfrentaban en su cotidiana lucha por la supervivencia. Medio físico y exuberante vegetación enmarcan este cautivador paraje. La escena más conocida y que mayor celebridad ha otorgado a La Araña, es la famosa secuencia de la recolección de la miel, una relevante y expresiva composición narrativa, entre las más notables del Arte Rupestre del Levante y conocida en el mundo entero, testimonio excepcional de la vida de pueblos de la Prehistoria en las sociedades de cazadores y recolectores, en una etapa que los investigadores sitúan en sus postrimerías, en los preámbulos del Neolítico. Otras escenas, distribuidas en las tres covachas del conjunto, siguen siendo motivo de investigación y análisis en la evolución social de uno de los momentos estelares del arte rupestre levantino,

La Acequia de los Moros, nombre de una canalización musulmana tallada en la piedra viva, abierta en la confluencia del barranco de Hongares, donde están las cuevas, y el río Cazuma. Un azud captaba las aguas del arroyo y las dirigía en un largo recorrido por la canalización de varios kilómetros para su utilización para el riego, huertas y pequeñas hoyas de tierra agrícola, en la actualidad abandonadas, otrora oasis de verdor que el agua fructificaba, un precioso testimonio de la industria musulmana y de su elaborada cultura del agua

El museo de Bicorp.-Esta pequeña población de la Canal de Navarrés, en el Macizo del Caroig, cuenta con un estimable museo de reciente inauguración. Un edificio de la población, en mitad del casco urbano, es la sede del museo, con tres plantas dedicadas a tres exponentes patrimoniales del municipio: el arte rupestre; una colección etnográfica de enseres, útiles y documentos de la sociedad tradicional y la huella de los diplodocus, la documentación sobre los varios yacimientos de la colosal fauna que pobló estas tierras hace 60 millones de años. En suma, una magnifica exposición y una estimable aportación cultural que bien vale la pena visitar.

LA VALLTORTA

Paisajes del Maestrat y arte rupestre

El barranc de la Valltorta.- El barranc de la Valltorta abre su sinuoso curso en la orografía septentrional de Castelló, en el corazón del legendario Maestrat, formando parte de un conjunto de barrancos y ramblas de cauces erosivos. En esta red fluvial que caracteriza a la circulación hídrica de las comarcas extremas de nuestras tierras lindantes con Aragón, la Valltorta es un expresivo ejemplo del agua como activo agente modelador del relieve, de curso con meandros encajados y desviado con frecuencia por largos estribos y muelas rocosas que le ha valido el expresivo topónimo descriptivo. En este dinámico paisaje geológico se inscribe la huella del hombre, un marco geográfico que alberga en la Valltorta uno de los legados más valiosos de la interrelación del hombre con el medio natural, en las decoraciones rupestres, de sorprendente pureza y realismo: el testimonio vital y la narrativa gráfica de un universo de cazadores.

En sus rocosas y escarpadas vertientes se abre un rosario de cavidades erosivas, de formas lenticulares, ovaladas y de escasa profundidad y que fueron los espacios escogidos por los artistas prehistóricos. Hasta un total de 26 abrigos decorados son conocidos en la cuenca del barranco. Dos visitas a cavidades decoradas, son las únicas posibles, dentro de una normativa de estricta protección, visitas que obligadamente se han de hacer acompañados por guías especialistas del museo, por otra parte, única forma de acceder a las cavidades decoradas y que están cercadas por una valla metálica protectora. Sujetos a la programación del museo, se puede ver la Cova dels Cavalls y la Cova del Civil. Emocionantes secuencias de caza y de lucha, entre 100 y 200 figuras entre arqueros, cabras, ciervos y otras especies de la fauna salvaje del momento. Es necesario adelantar que el Centro de Interpretación del Museo, aproxima al visitante la totalidad del patrimonio de la Valltorta, con sus ejemplares instalaciones que permite la completa interiorización de este sorprendente y notable exponente del primitivo arte pictórico.

El Museo de la Valltorta.- En este singular y notable museo se ha materializado un proyecto de protección integral de la zona y su relevante patrimonio, para preservar los abrigos decorados y, como centro de interpretación, cumplir la función divulgadora de un legado cultural que de forma tan emotiva y singular ha merecido de la UNESCO la distinción de Patrimonio de la Humanidad. Las instalaciones son modélicas, con una detallada información documental del universo artístico de La Valltorta y noticia de otros lugares comunitarios, igualmente notables, tales como Petracos y La Araña, mediante paneles, vídeo y la réplica de la Cova dels Cavalls y todo su intenso conjunto de vivaces figuras. La visita al museo y las cavidades decoradas, acompañados de un experto del museo, son gratuitas. Respeto, sensibilidad y verdadera estima de nuestra cultura es lo que transmiten instalaciones como este ejemplar museo y su proyección hacia el ciudadano.

Rafael Cebrián Gimeno


El conjunto de arte rupestre del Arco Mediterráneo Peninsular fue declarado por
la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, distinción que avala la magnitud de
tan valioso legado. La vivacidad expresiva, la estética y la narrativa de las pinturas
rupestres son el testimonio documental más antiguo y sorprendente de la vida cotidiana
del hombre prehistórico. Su admirable legado conforma un impresionante patrimonio
de gran riqueza en nuestras montañas. Arte y paisaje se complementan en creaciones
pictóricas inspiradas en escenarios físicos naturales y la fauna salvaje que lo habitaba,
decoraciones que ayudan a la comprensión de sociedades pertenecientes a nuestro más
remoto pasado, condicionadas en su existencia por los ciclos naturales.

Con la finalidad de dar a conocer este patrimonio excepcional y dentro de una
continuada programación cultural llevada a cabo por el Centro Excursionista de
Valencia sobre el rico legado de nuestros antecesores depositado en el medio rural,
he desarrollado un ciclo de tres salidas escogidas, culturales y paisajísticas de gran
contenido y que suponen la aproximación excursionista a la turbadora singularidad
del arte rupestre del Mediterráneo Occidental. El pasado sábado, 19 de los corrientes,
finalizó el ciclo iniciado en noviembre del pasado año de tres visitas a lugares
destacados del arte rupestre en nuestra Comunidad. Tres auténticos santuarios de esta
conmovedora expresión plástica, entre los muchos enclaves existentes en nuestras
montañas: el Pla de Petracos, en Castell de Castells (Alicante); Las Cuevas de la Araña,
en Bicorp (Valencia ) y La Valltorta, en Tirig (Castelló). Tres lugares excepcionales de
nuestros orígenes que cuentan, en las localidades respectivas, con museos y centros de
interpretación, de cuya calidad e irreprochable exposición nos podemos felicitar por su
aportación cultural a nuestra sociedad.

EL PLA DE PETRACOS
Arte Macroesquemático en el corazón de la montaña alicantina.

El Pla de Petracos agrupa el más impresionantes testimonio del arte rupestre
Macroesquemático, titulado de esta manera por la notable dimensión de las figuras
representadas. El frente rocoso de acantilados elevado sobre el barranc de Malafí,
donde se abren numerosas cavidades en forma de nicho, es el espacio que reúne un
fascinante conjunto de figuras humanas. Un verdadero santuario, cronológicamente
situado en la cultura neolítica de los primeros agricultores y ganaderos, y que muestra
un horizonte espiritual expresado en la escenografía de las representaciones, figuras
orantes interpretadas como ritual mágico invocando la bondad de las cosechas. Nos
encontramos ante una escenografía artística asociada a un cambio fundamental en la
sociedad humana, material y espiritual, cuando la economía agropecuaria confiere
estabilidad al grupo humano y asegura su subsistencia fuera de la incertidumbre y
riesgos de la caza como medio de vida de las culturas precedentes. El Pla de Petracos,
habitado hasta hace unas tres décadas por un pequeño caserío, fue escenario de uno
de los episodios más sangrientos de la represión perpetrada a los moriscos cuando fue
promulgado el decreto de expulsión en 1609. Los tercios de Nápoles y Sicilia, tropas
de elite, profesionales de la guerra, tomaron la zona como punto de acoso a la rebelión
morisca acantonada en las montañas centrales de La Marina. Varios miles de moriscos

muertos en este lugar y los supervivientes obligados al exilio en penosas circunstancias,
escriben el epílogo de la tragedia de los musulmanes valencianos, de “los otros
valencianos”.

El Museo de Castell de Castell: La interesante excursión al Pla de Petracos, donde
tanto de nuestro pasado se atesora, tiene su adecuado complemento en Castell de
Castells, el municipio en cuyo término está Petracos, con la visita a su interesante
y bien documentado museo municipal, representativo de la cultura material de las
economías tradicionales y una didáctica exposición del conjunto rupestre del Pla
de Petracos. Contiene una colección etnográfica de enseres, muebles y útiles de las
sociedades rurales, todo ello ambientado en una casa del municipio, conservada con sus
dependencias, bodega, almacén de aceite, grano…, además de un conjunto de viejas
fotografías referidas a los habitantes de la población. En la planta superior de la casa,
paneles y dibujos documentan la etapa cultural de Petracos, donde se proyecta una
audiovisual, en gran pantalla y de excelente ejecución, sobre el santuario rupestre.

LAS CUEVAS DE LA ARAÑA
Arte prehistórico en el corazón del Macizo del Caroig

En el desierto e inmenso Macizo del Caroig, surcado por el profundo y cautivador
entramado de bellos corredores fluviales, se encuentra el mayor conjunto de arte
rupestre de nuestra Comunidad. De tan notable patrimonio, las Cuevas de la Araña,
es, sin duda, el mayor exponente de tan sugestivo horizonte artístico y cultural, uno de
los más importantes del arte rupestre en nuestro país y de gran alcance en el ámbito
internacional. Las secuencias y escenografía de las decoraciones de las cuevas, es
la síntesis de un paisaje y crónica del hombre ante el medio natural inalterado que
conformaba su espacio vital y social, un medio de cuyos ciclos formaba parte el grupo
errante de cazadores y artistas. El propio enclave de las pinturas, las cavidades sobre
el estrechamiento y la cascada del barranco Hongares, ya constituyen un buen motivo
excursionista y de reflexión sobre el relieve ante el cual nuestros lejanos antecesores
se enfrentaban en su cotidiana lucha por la supervivencia. Medio físico y exuberante
vegetación enmarcan este cautivador paraje. La escena más conocida y que mayor
celebridad ha otorgado a La Araña, es la famosa secuencia de la recolección de la
miel, una relevante y expresiva composición narrativa, entre las más notables del Arte
Rupestre del Levante y conocida en el mundo entero, testimonio excepcional de la
vida de pueblos de la Prehistoria en las sociedades de cazadores y recolectores, en una
etapa que los investigadores sitúan en sus postrimerías, en los preámbulos del Neolítico.
Otras escenas, distribuidas en las tres covachas del conjunto, siguen siendo motivo de
investigación y análisis en la evolución social de uno de los momentos estelares del arte
rupestre levantino,

La Acequia de los Moros, nombre de una canalización musulmana tallada en la piedra
viva, abierta en la confluencia del barranco de Hongares, donde están las cuevas, y el río
Cazuma. Un azud captaba las aguas del arroyo y las dirigía en un largo recorrido por la
canalización de varios kilómetros para su utilización para el riego, huertas y pequeñas
hoyas de tierra agrícola, en la actualidad abandonadas, otrora oasis de verdor que el
agua fructificaba, un precioso testimonio de la industria musulmana y de su elaborada
cultura del agua

El museo de Bicorp.-Esta pequeña población de la Canal de Navarrés, en el Macizo

del Caroig, cuenta con un estimable museo de reciente inauguración. Un edificio de la
población, en mitad del casco urbano, es la sede del museo, con tres plantas dedicadas a
tres exponentes patrimoniales del municipio: el arte rupestre; una colección etnográfica
de enseres, útiles y documentos de la sociedad tradicional y la huella de los diplodocus,
la documentación sobre los varios yacimientos de la colosal fauna que pobló estas
tierras hace 60 millones de años. En suma, una magnifica exposición y una estimable
aportación cultural que bien vale la pena visitar.

LA VALLTORTA
Paisajes del Maestrat y arte rupestre

El barranc de la Valltorta.- El barranc de la Valltorta abre su sinuoso curso en la
orografía septentrional de Castelló, en el corazón del legendario Maestrat, formando
parte de un conjunto de barrancos y ramblas de cauces erosivos. En esta red fluvial
que caracteriza a la circulación hídrica de las comarcas extremas de nuestras tierras
lindantes con Aragón, la Valltorta es un expresivo ejemplo del agua como activo agente
modelador del relieve, de curso con meandros encajados y desviado con frecuencia por
largos estribos y muelas rocosas que le ha valido el expresivo topónimo descriptivo. En
este dinámico paisaje geológico se inscribe la huella del hombre, un marco geográfico
que alberga en la Valltorta uno de los legados más valiosos de la interrelación del
hombre con el medio natural, en las decoraciones rupestres, de sorprendente pureza y
realismo: el testimonio vital y la narrativa gráfica de un universo de cazadores.

En sus rocosas y escarpadas vertientes se abre un rosario de cavidades erosivas, de
formas lenticulares, ovaladas y de escasa profundidad y que fueron los espacios
escogidos por los artistas prehistóricos. Hasta un total de 26 abrigos decorados son
conocidos en la cuenca del barranco. Dos visitas a cavidades decoradas, son las únicas
posibles, dentro de una normativa de estricta protección, visitas que obligadamente
se han de hacer acompañados por guías especialistas del museo, por otra parte, única
forma de acceder a las cavidades decoradas y que están cercadas por una valla metálica
protectora. Sujetos a la programación del museo, se puede ver la Cova dels Cavalls y
la Cova del Civil. Emocionantes secuencias de caza y de lucha, entre 100 y 200 figuras
entre arqueros, cabras, ciervos y otras especies de la fauna salvaje del momento. Es
necesario adelantar que el Centro de Interpretación del Museo, aproxima al visitante la
totalidad del patrimonio de la Valltorta, con sus ejemplares instalaciones que permite
la completa interiorización de este sorprendente y notable exponente del primitivo arte
pictórico.

El Museo de la Valltorta.- En este singular y notable museo se ha materializado un
proyecto de protección integral de la zona y su relevante patrimonio, para preservar los
abrigos decorados y, como centro de interpretación, cumplir la función divulgadora de
un legado cultural que de forma tan emotiva y singular ha merecido de la UNESCO
la distinción de Patrimonio de la Humanidad. Las instalaciones son modélicas, con
una detallada información documental del universo artístico de La Valltorta y noticia
de otros lugares comunitarios, igualmente notables, tales como Petracos y La Araña,
mediante paneles, vídeo y la réplica de la Cova dels Cavalls y todo su intenso conjunto
de vivaces figuras. La visita al museo y las cavidades decoradas, acompañados de un
experto del museo, son gratuitas. Respeto, sensibilidad y verdadera estima de nuestra
cultura es lo que transmiten instalaciones como este ejemplar museo y su proyección
hacia el ciudadano.

Rafael Cebrián GimenoEl conjunto de arte rupestre del Arco Mediterráneo Peninsular fue declarado por
la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, distinción que avala la magnitud de
tan valioso legado. La vivacidad expresiva, la estética y la narrativa de las pinturas
rupestres son el testimonio documental más antiguo y sorprendente de la vida cotidiana
del hombre prehistórico. Su admirable legado conforma un impresionante patrimonio
de gran riqueza en nuestras montañas. Arte y paisaje se complementan en creaciones
pictóricas inspiradas en escenarios físicos naturales y la fauna salvaje que lo habitaba,
decoraciones que ayudan a la comprensión de sociedades pertenecientes a nuestro más
remoto pasado, condicionadas en su existencia por los ciclos naturales.

Con la finalidad de dar a conocer este patrimonio excepcional y dentro de una
continuada programación cultural llevada a cabo por el Centro Excursionista de
Valencia sobre el rico legado de nuestros antecesores depositado en el medio rural,
he desarrollado un ciclo de tres salidas escogidas, culturales y paisajísticas de gran
contenido y que suponen la aproximación excursionista a la turbadora singularidad
del arte rupestre del Mediterráneo Occidental. El pasado sábado, 19 de los corrientes,
finalizó el ciclo iniciado en noviembre del pasado año de tres visitas a lugares
destacados del arte rupestre en nuestra Comunidad. Tres auténticos santuarios de esta
conmovedora expresión plástica, entre los muchos enclaves existentes en nuestras
montañas: el Pla de Petracos, en Castell de Castells (Alicante); Las Cuevas de la Araña,
en Bicorp (Valencia ) y La Valltorta, en Tirig (Castelló). Tres lugares excepcionales de
nuestros orígenes que cuentan, en las localidades respectivas, con museos y centros de
interpretación, de cuya calidad e irreprochable exposición nos podemos felicitar por su
aportación cultural a nuestra sociedad.

EL PLA DE PETRACOS
Arte Macroesquemático en el corazón de la montaña alicantina.

El Pla de Petracos agrupa el más impresionantes testimonio del arte rupestre
Macroesquemático, titulado de esta manera por la notable dimensión de las figuras
representadas. El frente rocoso de acantilados elevado sobre el barranc de Malafí,
donde se abren numerosas cavidades en forma de nicho, es el espacio que reúne un
fascinante conjunto de figuras humanas. Un verdadero santuario, cronológicamente
situado en la cultura neolítica de los primeros agricultores y ganaderos, y que muestra
un horizonte espiritual expresado en la escenografía de las representaciones, figuras
orantes interpretadas como ritual mágico invocando la bondad de las cosechas. Nos
encontramos ante una escenografía artística asociada a un cambio fundamental en la
sociedad humana, material y espiritual, cuando la economía agropecuaria confiere
estabilidad al grupo humano y asegura su subsistencia fuera de la incertidumbre y
riesgos de la caza como medio de vida de las culturas precedentes. El Pla de Petracos,
habitado hasta hace unas tres décadas por un pequeño caserío, fue escenario de uno
de los episodios más sangrientos de la represión perpetrada a los moriscos cuando fue
promulgado el decreto de expulsión en 1609. Los tercios de Nápoles y Sicilia, tropas
de elite, profesionales de la guerra, tomaron la zona como punto de acoso a la rebelión
morisca acantonada en las montañas centrales de La Marina. Varios miles de moriscos

muertos en este lugar y los supervivientes obligados al exilio en penosas circunstancias,
escriben el epílogo de la tragedia de los musulmanes valencianos, de “los otros
valencianos”.

El Museo de Castell de Castell: La interesante excursión al Pla de Petracos, donde
tanto de nuestro pasado se atesora, tiene su adecuado complemento en Castell de
Castells, el municipio en cuyo término está Petracos, con la visita a su interesante
y bien documentado museo municipal, representativo de la cultura material de las
economías tradicionales y una didáctica exposición del conjunto rupestre del Pla
de Petracos. Contiene una colección etnográfica de enseres, muebles y útiles de las
sociedades rurales, todo ello ambientado en una casa del municipio, conservada con sus
dependencias, bodega, almacén de aceite, grano…, además de un conjunto de viejas
fotografías referidas a los habitantes de la población. En la planta superior de la casa,
paneles y dibujos documentan la etapa cultural de Petracos, donde se proyecta una
audiovisual, en gran pantalla y de excelente ejecución, sobre el santuario rupestre.

LAS CUEVAS DE LA ARAÑA
Arte prehistórico en el corazón del Macizo del Caroig

En el desierto e inmenso Macizo del Caroig, surcado por el profundo y cautivador
entramado de bellos corredores fluviales, se encuentra el mayor conjunto de arte
rupestre de nuestra Comunidad. De tan notable patrimonio, las Cuevas de la Araña,
es, sin duda, el mayor exponente de tan sugestivo horizonte artístico y cultural, uno de
los más importantes del arte rupestre en nuestro país y de gran alcance en el ámbito
internacional. Las secuencias y escenografía de las decoraciones de las cuevas, es
la síntesis de un paisaje y crónica del hombre ante el medio natural inalterado que
conformaba su espacio vital y social, un medio de cuyos ciclos formaba parte el grupo
errante de cazadores y artistas. El propio enclave de las pinturas, las cavidades sobre
el estrechamiento y la cascada del barranco Hongares, ya constituyen un buen motivo
excursionista y de reflexión sobre el relieve ante el cual nuestros lejanos antecesores
se enfrentaban en su cotidiana lucha por la supervivencia. Medio físico y exuberante
vegetación enmarcan este cautivador paraje. La escena más conocida y que mayor
celebridad ha otorgado a La Araña, es la famosa secuencia de la recolección de la
miel, una relevante y expresiva composición narrativa, entre las más notables del Arte
Rupestre del Levante y conocida en el mundo entero, testimonio excepcional de la
vida de pueblos de la Prehistoria en las sociedades de cazadores y recolectores, en una
etapa que los investigadores sitúan en sus postrimerías, en los preámbulos del Neolítico.
Otras escenas, distribuidas en las tres covachas del conjunto, siguen siendo motivo de
investigación y análisis en la evolución social de uno de los momentos estelares del arte
rupestre levantino,

La Acequia de los Moros, nombre de una canalización musulmana tallada en la piedra
viva, abierta en la confluencia del barranco de Hongares, donde están las cuevas, y el río
Cazuma. Un azud captaba las aguas del arroyo y las dirigía en un largo recorrido por la
canalización de varios kilómetros para su utilización para el riego, huertas y pequeñas
hoyas de tierra agrícola, en la actualidad abandonadas, otrora oasis de verdor que el
agua fructificaba, un precioso testimonio de la industria musulmana y de su elaborada
cultura del agua

El museo de Bicorp.-Esta pequeña población de la Canal de Navarrés, en el Macizo

del Caroig, cuenta con un estimable museo de reciente inauguración. Un edificio de la
población, en mitad del casco urbano, es la sede del museo, con tres plantas dedicadas a
tres exponentes patrimoniales del municipio: el arte rupestre; una colección etnográfica
de enseres, útiles y documentos de la sociedad tradicional y la huella de los diplodocus,
la documentación sobre los varios yacimientos de la colosal fauna que pobló estas
tierras hace 60 millones de años. En suma, una magnifica exposición y una estimable
aportación cultural que bien vale la pena visitar.

LA VALLTORTA
Paisajes del Maestrat y arte rupestre

El barranc de la Valltorta.- El barranc de la Valltorta abre su sinuoso curso en la
orografía septentrional de Castelló, en el corazón del legendario Maestrat, formando
parte de un conjunto de barrancos y ramblas de cauces erosivos. En esta red fluvial
que caracteriza a la circulación hídrica de las comarcas extremas de nuestras tierras
lindantes con Aragón, la Valltorta es un expresivo ejemplo del agua como activo agente
modelador del relieve, de curso con meandros encajados y desviado con frecuencia por
largos estribos y muelas rocosas que le ha valido el expresivo topónimo descriptivo. En
este dinámico paisaje geológico se inscribe la huella del hombre, un marco geográfico
que alberga en la Valltorta uno de los legados más valiosos de la interrelación del
hombre con el medio natural, en las decoraciones rupestres, de sorprendente pureza y
realismo: el testimonio vital y la narrativa gráfica de un universo de cazadores.

En sus rocosas y escarpadas vertientes se abre un rosario de cavidades erosivas, de
formas lenticulares, ovaladas y de escasa profundidad y que fueron los espacios
escogidos por los artistas prehistóricos. Hasta un total de 26 abrigos decorados son
conocidos en la cuenca del barranco. Dos visitas a cavidades decoradas, son las únicas
posibles, dentro de una normativa de estricta protección, visitas que obligadamente
se han de hacer acompañados por guías especialistas del museo, por otra parte, única
forma de acceder a las cavidades decoradas y que están cercadas por una valla metálica
protectora. Sujetos a la programación del museo, se puede ver la Cova dels Cavalls y
la Cova del Civil. Emocionantes secuencias de caza y de lucha, entre 100 y 200 figuras
entre arqueros, cabras, ciervos y otras especies de la fauna salvaje del momento. Es
necesario adelantar que el Centro de Interpretación del Museo, aproxima al visitante la
totalidad del patrimonio de la Valltorta, con sus ejemplares instalaciones que permite
la completa interiorización de este sorprendente y notable exponente del primitivo arte
pictórico.

El Museo de la Valltorta.- En este singular y notable museo se ha materializado un
proyecto de protección integral de la zona y su relevante patrimonio, para preservar los
abrigos decorados y, como centro de interpretación, cumplir la función divulgadora de
un legado cultural que de forma tan emotiva y singular ha merecido de la UNESCO
la distinción de Patrimonio de la Humanidad. Las instalaciones son modélicas, con
una detallada información documental del universo artístico de La Valltorta y noticia
de otros lugares comunitarios, igualmente notables, tales como Petracos y La Araña,
mediante paneles, vídeo y la réplica de la Cova dels Cavalls y todo su intenso conjunto
de vivaces figuras. La visita al museo y las cavidades decoradas, acompañados de un
experto del museo, son gratuitas. Respeto, sensibilidad y verdadera estima de nuestra
cultura es lo que transmiten instalaciones como este ejemplar museo y su proyección
hacia el ciudadano.

Rafael Cebrián Gimeno