AVPYETUR (con documentación de Vicent Juliá)
En la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo (AVPYETUR) hemos rendido un sencillo homenaje póstumo al que fue nuestro vicepresidente José Luis Serrano, en una jornada entrañable con una visita guiada de representantes de la directiva de la Asociación a la localidad castellonense de Catí, organizada por el fotógrafo y socio de AVPYETUR Vicent Juliá Vives.
La jornada culminó con una comida en honor a la viuda de José Luis, Pilar Marín (Pili), a la que se sumó también la periodista castellonense Montse Arribas, en el restaurante de la Casa de Banys L’Avella.

José Luis Serrano falleció el 2 de enero de 2025 a los 79 años tras una larga enfermedad.
Durante la comida, cada uno de los asistentes evocó algunos de los recuerdos más significativos vividos con José Luis, destacando su profunda humanidad, alegría, sentido del humor y emprendimiento en todo lo que fuera fomentar el conocimiento de Castellón, sus fiestas y tradiciones.

Así, empezando por el propio Vicent Juliá y siguiendo por Montse Arribas, José María Anchel, Rafael Cebrián, Luis María Agudo, Juan Antonio Calabuig y su mujer Amparo Salas, la sobremesa se llenó de divertidas anécdotas, emotivos recuerdos que nos trajeron a la memoria la gran calidad humana de quien fue nuestro vicepresidente y el apoyo que siempre tuvo en Pili. Y también sirvió este homenaje para recordar a Palmira, la mujer de nuestro presidente de honor Rafael Cabrián, recientemente fallecida a la que dedicó Juan Antonio Calabuig unas sentidas palabras.
Al término de la comida, el presidente de AVPYETUR, Luis María Agudo, impuso a la viuda de José Luis Serrano el emblema de la asociación.

El sorprendente atractivo de Catí
La jornada había comenzado por la mañana con la recepción en la Oficina de Turismo y la visita a La Lonja del siglo XV, antigua Casa de la Vila, donde se ubicaba el mercado, la cárcel, el depósito de trigo y que hoy en día se ha convertido en un espacio cultural y sede de la Oficina Local de Turismo.

Guiados por Mar Mallol, de la Oficina de Turismo de Catí, y con la colaboración de uno de los mejores investigadores históricos de la zona, Paco Segarra, recorrimos este edificio del gótico civil valenciano muy bien conservado en el que sorprende mucho ver todavía los techos de madera o los suelos empedrados y, sobre todo, unas pinturas de aquel siglo XV en las que se reproduce nada menos que el puerto de Génova, y los navios de aquella época que llevaban la lana de Catí a aquellos mercados italianos. Una breve pero muy ilustrativa proyección audiovisual ayuda a comprender a la perfección la importancia histórica de Catí y su vinculación comercial con Italia.
Tras ello, la visita guiada nos llevó a la Iglesia Parroquial de la Asunción de María.

Construida entre los siglos XIII y XVI, usando sillar y mampostería, conserva en la capilla de la Comunión unas fascinantes pinturas al fresco de Pascual Mespletera (1744-1747), y sobre todo uno de los mejores retablos del siglo XV que se pueden ver hoy en España: el conocido como “retablo de Jacomart” dedicado a los santos Lorenzo y Pedro de Verona que perteneció al rey Alfonso V, de quien fue pintor el propio Jacomart (Jaume Baçó Escrivà).

En un momento del recorrido, hicimos silencio para rezar un Padrenuestro por el eterno descanso de José Luis y de Palmira.
En la habitación de San Vicente Ferrer
La visita continuó por el casco antiguo de la población y su conjunto histórico, donde admiramos casas solariegas y palacetes con ventanas góticas. En especial nos detuvimos en la casa donde se hospedó San Vicente Ferrer, patrón regional de la Comunidad Valenciana, cuando acudió a Catí en 1410, y predicó en un lugar de la Calle Mayor. Pernoctó en una casa justo enfrente de dicho lugar, al lado del Palacio Sant Joan y la alcoba donde pasó la noche se conserva casi intacta, como nos enseñaron muy amablemente sus propietarios.


A mediodía salimos desde Catí hacia el Santuario de la Mare de Deu de l’Avellá, una ermita de exhuberante decoración. L’Avellà es un lugar muy especial en la comarca de l’Alt Maestrat, como muy bien nos contó también Paco Segarra, guardia civil jubilado y uno de los más notables investigadores de la comarca.
En “la capilla Sixtina del Maestrazgo”
Este singular paraje se encuentra a unos 5 km de Catí, y a 960 metros de altura sobre el nivel del mar. Tras un túnel, entre montañas y vistas a bosques de encinas milenarias, se llega a esta zona en la que se encuentra la popular ermita de la Mare de Déu de l’Avellà de Catí. De nuevo, nos encontramos con una profusa decoración de pinturas al fresco que cubren sus paredes interiores, realizadas por el mismo artista de Catí, Pasqual Mespletera de San Mateu, y que la han hecho merecedora de ese sobrenombre de “la capilla Sixtina del Maestrazgo”.

Aparte de las pinturas nos encontramos a la Mare de Deu ataviada de una forma muy singular, con los colores del equipo de fútbol del Catí, que acababa de ascender de categoría y había acudido a ofrecerle ese triunfo a la patrona.

Un paraje extraordinario
Y dentro ya del templo, la asombrosa temperatura, muy fresca.
Flanqueada por dos enormes olmos, que proveen de sombra al lugar, la ermita construida en el siglo XVIII, sustituyendo una anterior del siglo XVI, forma parte del conjunto del Santuario o Balneario de la Mare de Déu de l’Avellà, que integra además la casa del ermitaño y la Font de l’Avellà, célebre por la bondad de sus aguas. De hecho, todo este atractivo ha generado desde hace años un interés turístico que ha hecho surgir establecimientos de hostelería y alojamientos.
Anexo al santuario, en la parte trasera se encuentra la Planta Embotelladora del Agua del Avellà, que se ha comercializado desde hace muchos años por sus propiedades minero-medicinales, pero que en estos momentos ha cesado temporalmente en su actividad acuífera.
La Casa de Baños, actualmente se ha remodelado y restaurado, se ha convertido en un Hotel Restaurante Rural, ubicado en un lugar muy singular, muy visitado tanto por su excelente gastronomía como por su hospedaje.
Finalizamos así esta jornada de visita a Catí y homenaje a José Luis Serrano, y también a Palmira, a quienes siempre recordaremos con gratitud y enorme cariño en AVPYETUR. Descansen en paz.




