LA VALENCIA DEL “CAPELLÁ DE LES RALLETES”

El valenciano Julio Cob ha desmenuzado en 118 partes o ventanas, como él las llama, el plano de Tomás Vicente Tosca Mascó a través del grabado de José Fortea, y los ha enriquecido con el aporte de la fotografía actual, para que los lectores puedan apreciar si ha habido cambios urbanísticos, y textos definitorios de la Guía de Forasteros de Vicente Boix de 1849 o del Resumen Historial de la Ciudad de Valencia de Pascual Esclapés de Guilló, de los que se ha respetado la ortografía y sintaxis de su edición. Según el autor “recorriendo los mismos lugares que transitó Tosca, pisando tierra y barro a principios del siglo XVIII, y ahora descubriéndolos paseando por las aceras de calles asfaltadas o empedradas”.

Pablo Cisneros Álvarez destaca en el prólogo del libro la figura plural y renovadora, a la altura de la ilustración europea, del Padre Tosca, quien en 1704 entregó el plano manuscrito al Ayuntamiento de Valencia, tras tres años de ardua y constante labor de patear calles y otear desde los numerosos campanarios (más de 300 según Víctor Hugo) para demostrar sus dotes de matemático y dibujante, además de físico y astrónomo, utilizando el palmo valenciano. Asimismo ensalza el entusiasmo y la minuciosidad del autor en la preparación de su tercer libro publicado.

En la larga pero muy interesante introducción Cob pormenoriza la vida y obras del sacerdote Tomás Vicente Tosca (València 1631-1723), popularmente conocido como El Capellá de Les Ralletes, ya que lo veían por Valencia siempre con lápiz y papel tomando notas o dibujando, continua con otros autores que también realizaron planos de la ciudad, y compara las aportaciones de cada uno.

Un libro de tamaño medio, interesante, asequible y peculiar que ha editado Samaruc.

Esteban Gonzalo Rogel