LA CULTURA DEL ALMUERZO Y DEL TURISMO DE CATAS

  

Una guía en dos partes o dos libros en uno es la última aportación de Paco Alonso y de Jaime Nicolau en las que han resumido su trabajo de este año en el diario El Mundo (ediciones de Alicante y Valencia) “sobre el universo gastronómico y vinícola“ de la Comunidad Valenciana en un recorrido de más de 3.000 kilómetros.

Sobre l’esmorzaret (el almuercito), así en diminutivo, aunque sea un gran entrepán o en plato, menos habitual, dice Alonso que es la comida que entre las 9 y 11 horas tenemos la costumbre de disfrutar quienes habitamos en la Comunidad Valenciana. Una comida mayoritariamente de hombres, porque existe la falsa creencia entre las mujeres de que almorzar engorda.

“ Pitanza entre compañeros de fatigas como reminiscencia del tiempo cuando nuestros ancestros trabajaban de sol a sol, en el campo o en el mar, que ha sobrevivido a los nuevos usos y costumbres de la productividad mercantil e industrial, aunque mayoritariamente no se requieran tantas calorías

Cuando más variado en ingredientes, colores, pringue y desparrame, más exitoso. Sólo un valenciano se atrevería con un bocadillo de embutido variado con huevos fritos, all i oli y pimientos…, por poner un ejemplo. Hay mil. Pero con una condición, la calidad del pan es fundamental. “

Asimismo, que un almuerzo sin tertulia y cremaet, aunque generalizadamente sólo puede realizarse los festivos y fines de semana, es una corrida sin toros o un partido de fútbol sin porterías.”

Aportación de energía matinal que, principalmente en las grandes y medianas ciudades, es realizada por un porcentaje de ciudadanos con alimentos más o menos ligeros acordes con su actividad laboral.

Paco Alonso, que es miembro de la Junta Directiva de AVPYETUR, se hace las preguntas, que a renglón seguido contesta, sobre: de donde viene la palabra almuerzo (etimológicamente del latín admordium, mordisco), por qué evitamos hacerlo solos (porque somos gregarios), por qué no hay postre (se consideran como tales el cremaet, chupitos, carajillo,…), por qué consumimos más cerveza que vino (y siendo la Comunidad Valenciana productora de vinos desde hace 2.700 años), por qué cada vez hay menos tramussos (altramuces) en los bares (han dejado libre el paso al cacau de collaret y a las aceitunas), ……….. “

Finaliza con un “Llarga vida a l’esmorzaret.

Asimismo, destaca el auge en Alicante de la Ruta del Tardeo, la salida de la gente los sábados a partir del mediodía para disfrutar comiendo y bebiendo con los amigos hasta las primeras horas de la noche.

En cuanto al turismo de catas, Jaime Nicolau, califica el variado viaje como inolvidable en su visita a una treintena de bodegas “entre las más representativas de las zonas productoras de la Comunidad (Alicante, Castellón, Utiel-Requena y Valencia), para empaparse de cada proyecto y sentir la pasión que en cada caso fue el responsable del nacimiento de una bodega, de su devenir histórico y de su situación actual.“

Un largo recorrido por las D.O. Alicante, Utiel-Requena y Valencia, donde son protagonistas: Vegalfaro, Enguera, Coviñas que cumple 50 años, Celler del Roure, Bobal de San Juan, Vera de Estenas, Bodegas de Utiel, las diez del Cava valenciano, Los Frailes, Mustiguillo, Chozas Carrascal, Primitivo Quiles y el Fondillón, Bodegas de Enrique Mendoza,…………

Finaliza Nicolau con 50 referencias para el turismo de catas, del que dice “ que cada año resulta más difícil recomendar entre la gran cantidad de vinos elaboradas en la Comunidad Valenciana, sinónimo de la creciente calidad de los productos que las firmas valencianas elaboran”.

Ambos autores incluyen una selección de lugares para comer y alojarse.

Esteban Gonzalo Rogel 04-12-2014

 

La cultura del almuerzo

Turismo de catas