LA TORRE DE LA PLAÇA DE BENIFAIÓ

 

  El pasado 7 de junio de 2014 realizamos la visita a la Torre de Benifaió acompañados de Pablo Fernandez, Técnico de Comunicación del Ayuntamiento, a quien agradecemos desde estas líneas su amable guía y las explicaciones con las que documentó ampliamente el recorrido. Una grata y enriquecedora visita que forma parte de un programa que nuestra entidad está llevando a cabo de conocimiento y valoración del patrimonio de la arquitectura militar cercano a la ciudad de Valencia, una invitación a “redescubrir” los numerosos e importantes edificios, legado de nuestra historia y que, por su proximidad, paradójicamente, se desconocen o se desestiman.

 

Torres defensivas de la Valencia musulmana.- El sistema defensivo de la ciudad amurallada de Valencia durante la época islámica se complementaba con un cerco de torres atalaya, dispositivos tácticos de observación y control visual del territorio, primera línea de fortificaciones y refugio de las alquerías cercanas en caso de peligro. Una línea estratégica conformada por numerosas torres situadas en el territorio entorno del perímetro amurallado de la medina, construidas sobre las modestas elevaciones y junto a las alquerías y los caminos principales, rutas componentes de la amplia red caminera de acceso a la ciudad. Mediante un código convenido de señales, hogueras por la noche y humo o espejos durante el día, trasmitían, en muy poco tiempo y a grandes distancias, la alarma que prevenía al aparato militar estatal y alertaba a la población de la proximidad del peligro y buscar la protección de los recintos fortificados.

 

La Torre de la Plaça de Benifaió.- De este cinturón protector articulado con la amurallada Valencia musulmana, la emblemática Torre de la Plaça de Benifaió es un valioso testimonio por sus características y excelente estado de conservación. De origen almohade, construida entre los siglos XI al XIII, es la más importante de las torres próximas con las que se comunicaba visualmente: Mussa (en las afueras del municipio) Espioca, Almussafes y Silla. Sólido edificio de gruesos muros; 23 metros de altura y cuatro plantas; base cuadrangular y pedestal en talud, sobre el cual se sitúa la puerta de entrada. En su interior, un pozo e interesantes soluciones de construcción en sus estancias. Terraza coronada por almenares, desde donde se divisa un amplio paisaje de contacto entre las comarcas de La Ribera y L´Horta Sud: hasta 30 kilómetros de distancia era posible dominar visualmente desde esta atalaya, hasta el mar, la sierra de Cullera y la ciudad de Valencia, dilatado panorama que le confería un valor estratégico considerable. A esta posición de privilegio como atalaya, hay que añadir su posición sobre las importantes rutas hacia el sur, hacia el Xúquer y la vasta red caminera que los romanos potenciaron y le dieron sin igual entidad con la Vía Augusta. Restaurada en los años1994-96 y acondicionada para su visita, alberga en su interior colecciones de los numerosos hallazgos exhumados durante la limpieza del edificio, una gran variedad de cerámicas de procedencia islámica en su mayoría y, en menor proporción, materiales bajo-medievales cristianos, conjuntos expuestos en vitrinas en las diferentes plantas, además de paneles, placas, dibujos…documentación sobre la construcción, características y uso de la torre…, una recopilación que tiene la consideración de Colección Museográfica Permanente.

 

La Torre ha tenido a lo largo de su existencia diferentes usos, tales como prisión, almacén y granero, a más de haber formado parte de la fortificación señorial, el Castell de Benifaió, residencia de los barones titulares de la población. No hay duda en afirmar el relevante valor patrimonial de la Torre de la Plaça, que el municipio ha recuperado y que mantiene en perfectas condiciones, intervención que merece reconocimiento y felicitación. Un histórico símbolo de la población, ejemplar testimonio de la arquitectura militar islámica y de la organización defensiva del territorio taifal de Balansiya, la Valencia musulmana, en los preámbulos de la conquista de la Corona de Aragón.

 

No es éste el único vestigio del rico pasado de Benifaió. Destacamos:

La Torre de Mussa.- En las afueras de la población, datada entre los siglos XI/XIII. De carácter similar a la de la Plaça, pero de menor envergadura, no se puede acceder a su interior: un proyecto del municipio contempla la restauración y adecuación para su visita.

Villa rústica romana.- Rica villa datada en los siglos I-IV, con importante mosaico y otros restos. Fuera de la población, junta una desaparecida fuente. No está escavada en su totalidad.

Y, con no menos importancia, la Iglesia Sant Pere Apóstol; Safareig Municipal; subterráneos medievales (posibles graneros señoriales); Mercado Municipal (1929) de estilo racionalista y el Molí Vell (siglo XVIII).

 

Rafael Cebrián Gimeno

 

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