Monedas islámicas en el Museu d’Història de València

 

 

 

 

 

 

 

 

Tres años después de ser descubiertas casualmente en la avenida Constitución –de ahí el nombre “Tesoro de la Constitución”-, por el propietario de una constructora, Pedro García, a dos metros de profundidad, y limpiadas y restauradas por el Institut Valencià de Restauració i Conservació de Béns Culturals (Ivacor), y con la colaboración del Servicio Municipal de Arqueología y de la doctora Carolina Doménech, profesora titular de Arqueología de la Universidad de Alicante, mil quinientas cuarenta y tres monedas de oro ocupan desde el pasado mes de noviembre un lugar adecuado en el Museu d´Història de Valencia.

 

Dentro de una vasija de barro, algunas de las diecinueve monedas de oro (dinares) y de plata (dírhams) están agujereadas para atravesarlas con un cordón y llevarlas alrededor de la cintura, y otras divididas en dos y cuatro trozos para ser empleadas en tiempos de penuria. De época islámica, las más antiguas pertenecen al periodo califal hasta Abderramán III -que gobernó desde 912 al 929- y las más recientes son de la época del califa Al-Zahir (1022-1036); acuñadas en diversos lugares, fueron escondidas, suponemos debido la cantidad y el material del tesoro por una persona rica, en la época del emir amirí Abd al- Aziz (1021-1061), constructor de la muralla de Balansiya, nombre de la ciudad de Valencia.

 

Silvia Gonzalo