1900.EL ORIGEN DEL ARTE PUBLICITARIO

Lo que no se publicita no se vende es un axioma que cobró inusitada vitalidad,  definitiva hasta ahora, a partir de los últimos años del siglo XIX con el alumbramiento del arte publicitario como medio de expresión mediante imágenes y textos para incentivar el consumo de productos, la utilización de servicios públicos, la adquisición de medios de transporte, la asistencia a espectáculos,……….

La visión irónica de la realidad, salpicada de tintes caricaturescos, la inclusión de imágenes alusivas a la aparición de nuevos fenómenos sociales, como fueron el uso del automóvil, o la conversión de la mujer en reclamo publicitario, fueron las señas de identidad del nuevo arte urbano mediante carteles que potenció grandemente la industria litográfica.

La muestra, que estará expuesta hasta el 26 de Agosto en el Centro Cultural Bancaja (Plaza de Tetuán nº 23 de Valencia), está compuesta por un centenar de obras seleccionadas de las colecciones del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), mayoritariamente pertenecientes al movimiento art nouveau y enmarcadas en el periodo cronológico que va desde la última década  del siglo XIX a las dos primeras del siguiente.

Una exposición “colorista, fácil y bella”, según responsables de la Fundación Bancaja y de Francesc Quílez, director de Dibujos y Grabados del MNAC, que reúne obras de autores europeos y norteamericanos tan importantes y representativos como Chéret, Mucha, Toulouse-Lautrec, Steinlen, Hassall, Bradley y Parris, sin olvidar a los españoles Casas, Rusiñol, Riquer, Gual y Cidón, éste el único valenciano.

La cartelería es uno de las secciones museísticas complementarias pero importantes del gran contenedor de arte que es el MNAC (www.mnac.cat), famoso, principalmente, por su gran colección pictórica, y de ella con categoría excepcional la románica.

            Esteban Gonzalo Rogel