UTIEL Y LA CASTILLA VALENCIANA.

Utiel y Requena comparten la capitalidad de la comarca que al nombre de ambas ciudades, antepone el de La Plana, aunque también es conocida como La Meseta o el Altiplano, sinónimos de una denominación descriptiva para un territorio inscrito geográficamente sobre la continuidad de la meseta castellana, una desigual plataforma elevada a poniente de Valencia en sus límites con Cuenca. La forma tabular que caracteriza la morfología comarcal, configura un mosaico de coloristas y variados paisajes tendidos sobre un relieve con límites que define con decididos rasgos sus márgenes territoriales: A Oriente y Mediodía el largo valle del Cabriel, profunda garganta que desde Contreras y el fascinante desfiladero de las Hoces, dibuja con precisión en un amplio arco -durante 100 kilómetros la frontera natural con Cuenca y Albacete-, hasta confluir en Cofrentes con el Júcar. Al Este, el puerto de las Cabrillas, con la sierra de Malacara sobre la Hoya de Buñol, es el brusco escalón desde el cual la meseta se asoma a los llanos marítimos cubiertos del verdor de las huertas sin fin de Valencia. Y, por último, las sierras de Negrete, Juan Navarro y El Tejo, alineadas sobre el sector noroeste comarcal y alzadas sobre la profunda depresión que al norte recorre el modesto curso fluvial del Reatillo, conforman a modo de cornisa de hasta 1.300 metros de altura, la mayor elevación de la meseta que desde aquí hacia sureste bascula decreciendo de los 900 a 600 metros de altitud media.

Con estos componentes naturales y en la mayor extensión comarcal, el relieve se resuelve con una serie de onduladas colinas y sierras, amplios valles y llanos, en contraste con sus abruptos márgenes. Contrastes que dan relevancia a una comarca singular, diferente al resto de los territorios de las tierras valencianas por sus paisajes naturales y humanos que enriquecen su histórico pasado. Paisajes coloristas de cambiantes tonalidades al paso de las estaciones por un clima de rasgos continentales, seco y frío, determinante de los cultivos, secanos en su mayoría, con la viña como protagonista del paisaje agrario. Una comarca que bien vale la pena recorrer, andarla para mejor intimar con su pasado, vivir sus tradiciones y fuerte arraigo castellano, saborear una gastronomía sabrosa y fuerte, de pastores y arrieros, de tiempo frío, y buenos vinos. Paisajes, gentes, tradiciones, historia, factores que asociados nos dan la lectura e interpretación de una comarca, su identidad y relevancia.

En el 1851 los amplios términos de Requena y Utiel, con sus aldeas y caseríos, lo que es ahora la comarca de mayor superficie de las tierras valencianas, se incorpora a Valencia, segregándose por propia y libre voluntad de Cuenca, su capital histórica. Una incorporación en la nueva división provincial de España que sancionaba administrativa y políticamente la estrecha y ancestral vinculación, económica y afectiva que estos territorios sostenían con el Cap i Casal del Antiguo Reino. Históricamente, y por razones de proximidad y más fácil comunicación con Valencia -a día y medio de camino, mientras que a Cuenca eran 4 días-, las relaciones comerciales con Valencia fluían con naturalidad, como proveedor cerealista y de los derivados de la ganadería, la salida al mar y como potencial de intercambio de una floreciente industria sedera y textil. Recuperaba lo que en época romana y musulmana era una realidad de convivencia y que, en el siglo XIII, tras la conquista cristiana y el reparto de tierras entre Jaime I y Alfonso X, pasó a formar parte del Reino de Castilla, en la frontera con el recién creado Reino de Valencia. La estrecha relación de vecindad se ha fortalecido, de tal manera que “La Valencia Castellana” o “La Castilla Valenciana”, con sus enriquecedoras diferencias, de lengua, cultura tradiciones y costumbres de recia impronta castellana, sus tierras y gentes hermanas, que se son y se sienten valencianas, comparten destinos con la Comunidad Valenciana

UTIEL

Utiel conserva el barrio antiguo con un entramado callejero fiel al urbanismo medieval, en un armónico conjunto enmarcado por el primitivo cerco de murallas, demolidas en el siglo XIX por las exigencias de expansión ciudadana. Calles estrechas y callejones, caserones blasonados y muchas casas manteniendo el encanto de una humilde ornamentación de fachada y paredes encofradas donde asoma la madera de la estructura. Urbanismo donde el recuerdo de la Judería pervive en ciertos topónimos. En el corazón de este viejo y entrañable Utiel está la monumental iglesia de la Asunción, datada su construcción en el siglo XVI, notable por su volumen interior y origen gótico, sobrio recinto de elegante arquería, completando el conjunto arquitectónico realizado durante varias épocas y estilos, una esbelta torre de 46 de metros de altura. Un oculto urbanismo, subsuelo del Utiel histórico, tiende la trama de cuevas, bodegas y un sugestivo laberinto de pasadizos.

El Almázar. Museo de la Miel y de la Cera – El vetusto caserón de Almázar, sede de la Cofradía de San Isidro Labrador, alberga una sorprendente prensa de origen medieval que se utilizaba para la extracción de la cera de los panales de miel. Un monumental mecanismo único en España, combinación de una pesada y larga viga que actuaba de palanca, una pesada piedra caliza tallada como prensa, más otros dispositivos auxiliares que por su rareza merecen una visita. En el edificio está instalado el museo de la miel y de la cera, dos producciones que en el pasado fueron motores de un notable desarrollo económico local.

Museo del vino de la Comunidad Valenciana. La bodega Redonda.- Utiel como Requena ha vivido la evolución de sus cultivos y producciones, la agricultura del secano, la ganadería, la miel, la seda, destacada producción en el siglo XVIII, y el vino. El vino es en la actualidad el distintivo comarcal, tras un proceso de reconversión en el que ha tratado de sustituir una producción y venta basada en la cantidad, para pasar a un porcentaje cada vez mayor de una producción que busca la calidad como objetivo, con la denominación de origen como enseña y garante de la excelencia de su elaboración. La Bodega Redonda, un edificio singular construido en el año 1891, que toma su nombre de su estructura circular, es la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Utiel-Requena. La antigua bodega ha pasado a ser museo del vino, con una cuidada y excelente exposición, bien documentada sobre los ciclos y procesos del vino, colecciones, etnografía, historia… además de contar con visitas guiadas por especialistas. Una visita que no hay que perderse.

En principio, la integridad del edificio ya es un documento del tratamiento y maduración del vino, como una construcción diseñada con arreglo a las exigencias productivas y ciclos naturales enológicos del siglo XIX. La filoxera arrasó la viña en Europa a finales del siglo XIX y principios del XX, coyuntura que la Plana Utiel y Requena aprovecharon como proveedores de las desabastecidas bodegas europeas. La inauguración en 1885 del ferrocarril Valencia-Utiel fue un factor más de positivo desarrollo industrial y comercial de la comarca. Cuando a su vez la mortífera filoxera se abatió sobre el viñedo hispano (1908-1911), la situación apartada de la comarca la preservó en el tiempo de sus efectos, además de que la uva boval, de mayoritario cultivo en la zona y su resistente cepa ante la plaga, salvo su masiva producción vinícola.

La sierra del Negrete.- Al norte de las poblaciones de Utiel y Requena, las suaves lomas de la sierra del Negrete configuran el límite septentrional de la meseta central de La Plana y la divisoria de aguas. Con una altitud media de 1000 metros, tiene su máxima elevación en el Pico del Remedio, de 1306 metros sobre el nivel del mar. Una carretera desde Utiel llega perpendicular a la sierra y la cruza. Poco antes, un desvío lleva hasta el Santuario del Remedio, construido en el siglo XVI, aunque predomina la obra barroca, debido a la reconstrucción de que fue objeto tras un incendio. Está situado a 1090 metros en la vertiente de Utiel y a pie de monte, en un paraje de suave relieve, cubierto de hermoso bosque, pinos, carrascas y otras variedades de árboles. Un grato entorno y un paisaje diferente al dominante en el resto de la extensión comarcal. Algunos itinerarios senderistas del Sendero de Pequeño Recorrido PR CV 177 y sus variantes, permiten unos gratos recorridos excursionistas y paseos.

Utiel es más: ferias y actos culturales, fiesta…y, su sabrosa cocina, bien dotada por lo productos del terreno y sus especialidades y derivados, de la agricultura y la ganadería, en tierras de clima seco y duro, lejos del atempero del mar. Y para templar todavía más la calma y serenidad que debe acompañar la visita a la noble Utiel, siempre un vino, sabor y color profundo de la madre tierra.

Rafael Cebrián Gimeno.